Entonces el supremacismo que ratifica su finalidad de lucro en cada uno de sus pasos, se envuelve con la ideología y la falsa conciencia de la modernidad capitalista: o lo que es igual, con el destino civilizador de la burguesía. Todo aquello que no rima con la mascarada liberal -esa blanca y patriarcal y occidental y Estado israelí asesinando niños palestinos-, pues se vuelve objetivo en la mira, costo de producción, otredad exótica, barbarie, fuerza de trabajo viva para exprimir hasta que sea un puro deshecho.