Categoría: México
El problema no es Lozoya. Y mucho menos lo es la corrupción. Así hay que decirlo, con todas sus letras, o se corre el riesgo de pasar por alto el trasfondo estructural de la situación que ha cimbrado la política nacional en las últimas semanas.
Tres procesos marcan de manera profunda el momento del partido que aparentemente es el del poder pero que no ha aprendido a ejercerlo con eficiencia y decoro.
Una de las características del actual gobierno de la 4T es no escuchar ni mucho menos atender las graves denuncias en torno a la reactivación de grupos paramilitares en Chiapas, como los que integran la Organización Regional de Cafeticultores de Ocosingo (Orcao), que el 22 de agosto saquearon e incendiaron las instalaciones del Centro de Comercio Nuevo Amanecer del Arcoíris, en el municipio autónomo Lucio Cabañas (Ocosingo).
El gobierno de Andrés Manuel López Obrador, en año y medio de su administración, en política de género y sobre la violencia contra niñas y mujeres ha sido omiso, opaco, incongruente, negligente y, en nombre de la austeridad republicana, se han generado graves retrocesos, obstaculizado el acceso a la justicia para niñas y mujeres que viven en México la crisis de la pandemia covid-19 sin seguridad.