Desde las elecciones locales en seis Estados el pasado 5 de junio se ha vuelto a discutir con particular intensidad en los medios y las redes sociales la relación del partido de gobierno, Morena, con el PRI, y de la incidencia del priismo en él. Hay razones para ello.
Categoría: México
Sin una auténtica plataforma ideológica, cualquier partido está destinado a sucumbir, no sólo ante la historia, sino ante los electores.
Desde el siglo pasado y a la fecha, en México, al igual que en otras lugares de Latinoamérica, el Estado y las empresas agroindustriales y de extracción de recursos naturales (nacionales y transnacionales) han tenido un papel preponderante en la construcción de territorios en contextos rurales.
“Hemos tenido la dicha de vivir junto al río, que ha corrido siempre. Beneficia a muchísima gente, en la cuenca, vive un millón de personas”, enfatizó el mexicano Alejandro Gallardo.
Parafraseando al clásico podríamos decir: transformación que cede, transformación que se suicida.
Las autoridades estatales y municipales tendrían la obligación de permitir los proyectos, sin importar las consecuencias que tuvieran en sus territorios.
Como una acción que dignifique su derecho a la justicia, a la verdad y la reparación, convocaron a las víctimas de violencia de género y a las madres víctimas de feminicidio.
Miles de personas provenientes de Haití y África que en los últimos años han llegado a México, forman parte de un flujo inédito en la historia de este país.
Para cambiar o para refrendar el rumbo seguido por México desde la llegada de López Obrador a la Presidencia de la República solamente hay un camino: la vía electoral. Y esta ruta sólo podrá ser andada en junio de 2024, fecha de la próxima elección presidencial.
Presentación del 5 de mayo de 2022 en el evento en línea MANERAS DE ENFRENTAR LA EMERGENCIA CLIMÁTICA EN AMÉRICA LATINA, paralelo al Foro Social Mundial, Ciudad de México 2022