El Banco Central Europeo ha vuelto a subir los tipos de interés. Sitúa el tipo de referencia en torno al 2,50% y todo indica que en los próximos meses podría llegar incluso al 4%. Lo ha hecho invocando una vez más el mismo argumento de siempre: la inflación está por encima del objetivo del 2% y hay que frenarla. Pero vuelve a hacerlo equivocándose en el diagnóstico, en los instrumentos que podrían aliviar la subida de precios y en el momento en que actúa.