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El gas ruso de la discordia

Fuentes: Rebelión

North Stream I, el gasoducto que garantizaba la seguridad energética de Europa, pues suministraba por año 55.000 millones de metros cúbicos de gas a Alemania, Francia, Dinamarca, el Reino Unido, Holanda y Bélgica, era el mayor gasoducto marino del mundo.

Robert Habeck, Ministro de Economía de Alemania, sostuvo que el desarrollo económico de su país se produjo gracias al gas barato suministrado por Rusia. El éxito de este proyecto hizo factible la construcción del Nord Stream 2, impulsado por una asociación de empresas de Rusia, Alemania, Austria, Francia y Países Bajos, que duplicaría el suministro de gas natural ruso a territorio alemán y abastecería a 26 millones de sus hogares.

Para evitar su finalización, el Senado de EEUU, en el presupuesto militar del año fiscal 2020, incluyó sanciones relacionadas con este gasoducto, que afectaban a las compañías involucradas en su construcción, así como a los altos directivos de estas empresas, y a sus bienes y activos en EEUU; impediría así que Gazprom Germania, consorcio estatal ruso con sede en Berlín, se convirtiera en la mayor compañía estatal de gas natural del mundo.

Inicialmente, Berlín no cedió a esta presión, la canciller de entonces, Angela Merkel, se opuso rotundamente a estas medidas y sostuvo: “Las sanciones de EEUU contra el Nord Stream 2 son el ejemplo perfecto de competencia deshonesta, el proyecto está entre los intereses económicos de mi país y Rusia, que es un socio fiable”.

Su sucesor, Olaf Scholz, en febrero de 2022, como respuesta al reconocimiento de la independencia de las repúblicas de Donetsk y Lugansk por parte del Presidente Putin, ordenó detener el proceso de certificación del Nord Stream 2, que hubiera permitido su funcionamiento. En la actualidad, Berlín se opone a que funcione, argumentando que eso equivaldría a levantar en Alemania y Europa la bandera blanca ante Moscú.

Oleg Aksiutin, vicepresidente de Gazprom, dijo que cada minuto que ese gasoducto está fuera de servicio supone ocho toneladas adicionales de CO2. Calculó que el uso de gas natural licuado de EEUU en Europa provocó un incremento de trece millones de toneladas de dióxido de carbono durante el primer semestre de 2022.

Como si este dato no fuera importante, Annalena Baerbock, Ministra de Relaciones Exteriores de Alemania por la Alianza 90/Los Verdes, declaró: “No me importa lo que piensen mis votantes alemanes, pero quiero cumplir lo prometido con el pueblo de Ucrania… Ahora nos enfrentaremos al invierno, cuando la gente salga a las calles y diga: ‘No podemos pagar los precios de la energía’. Pero no quiero decir: ‘Vale, entonces dejamos de imponer sanciones a Rusia. Esto significa que las sanciones se mantendrán en vigor también en invierno, incluso si eso se vuelve muy difícil para los políticos”. De ahí a rebuznar sólo falta un paso.

Pero no todos en Alemania rebuznan, Sahra Wagenknech, del Partido de Izquierda Alemán, opinó: “Estamos destruyendo nuestra industria y nuestra clase media, ¡esto es una locura! Nos estamos arruinando y, gracias a la explosión de los precios, Rusia gana más que antes. Putin se está muriendo de risa de nosotros”. Y preguntó si Alemania impondría sanciones similares a otras naciones que violan los Derechos Humanos. Recordó que Rusia es una potencia nuclear, lo que significa un mayor riesgo para Europa y el mundo si el conflicto alcanza un nuevo nivel. “No es del interés de Europa una escalada del conflicto”, concluyó.

Desde que Occidente impuso sanciones a Rusia, los precios de los combustibles se han incrementado considerablemente en todo el mundo, principalmente en Europa, las sanciones no solo no afectaron a los ingresos rusos, sino que contribuyeron a su crecimiento. Michael Kretschmer, primer ministro del estado federal alemán de Sajonia, dijo que “poner en peligro el suministro energético de la economía más grande de Europa es hacerse un ‘harakiri’. La alta inflación en la economía alemana se debe principalmente al aumento de los precios de la energía”, señaló que los llamados a la austeridad son cinismo puro e instó al gobierno a iniciar negociaciones con Moscú, también pidió acabar con el tabú de que el Nord Stream 2 profundizaría la dependencia de Alemania al gas ruso.

Puesto que las sanciones occidentales son el único obstáculo para las exportaciones de recursos energéticos rusos, Gazprom anunció que Nord Stream I permanecerá cerrado indefinidamente, lo que ha generado incertidumbre y miedo entre los países de la UE, que dependen en gran medida del gas proveniente de Rusia.

Ursula von der Leyen, presidente de la Comisión Europea, propuso: “Ha llegado la hora que se ponga un límite a los precios del gas ruso suministrado por gasoductos a Europa”. Y recomendó un precio aproximadamente igual a la quinta parte del actual. La contradijo Peter Szijjarto, Ministro de Relaciones Exteriores de Hungría: “El plan que impondría un tope de precios exclusivamente al gas ruso que llega a través de los gasoductos es totalmente contrario al interés europeo. Si se impusieran restricciones a los precios del gas ruso, se llegaría evidentemente a un corte inmediato del suministro de gas ruso. No hace falta un Premio Nobel para entenderlo”.

El Presidente Putin no tuvo pelos en la lengua al opinar: “Esto es absurdo, una tontería que conducirá a un mayor crecimiento de los precios en los mercados mundiales, incluyendo los de Europa. Hay obligaciones contractuales, contratos de suministro. ¿Va a haber alguna decisión política que contradiga los contratos? Sencillamente, no los honraremos. No suministraremos nada en absoluto si va en contra de nuestros intereses, en este caso, económicos. No suministraremos ni gas, ni petróleo, ni carbón, ni combustible, ni nada. No haremos nada que nos impongan, Occidente se quedará congelado como la cola del lobo de la popular fábula rusa”.

Según Viktor Orbán, primer ministro húngaro, pese a las 11.000 sanciones contra Rusia y a la guerra que está en marcha, los intentos de debilitar a los rusos no han tenido éxito. Por el contrario, Europa se pondrá de rodillas por la brutal inflación y la escasez de energía que provocan las sanciones. Dijo que no sabe cuánto tiempo continuarán con esta política de sanciones, pero el problema no hace más que crecer. “Sin embargo, en Hungría habrá gas y electricidad suficiente y no habrá necesidad de cerrar fábricas. Cualquiera que quiera producir, podrá venir a invertir”, concluyó.

La estrategia de Occidente para aislar a Rusia no surtió efecto. La respuesta rusa fue incrementar el ingreso de capital chino en su economía, firmar con China un mega acuerdo para suministrarle gas durante las próximas tres décadas, fortalecer la Organización de Shangai y el BRICS; además, las sanciones han subido los precios de gas y compensaron a Rusia por la pérdida debido a su aplicación. En otras palabras, el Presidente Putin actuó correctamente y la UE se enfrenta a una crisis energética sin precedentes, que está provocando importantes daños a su economía.

El Presidente Putin señaló que el gas ruso suministrado a través del gasoducto es más competitivo que el gas licuado transportado desde el otro lado del océano. “Al recibir gas natural de la Federación de Rusia durante décadas, las economías de los principales países europeos han tenido una evidente ventaja competitiva global. Es asunto suyo si creen que no necesitan de esas ventajas, porque la demanda de recursos energéticos en el mundo es muy grande. Por supuesto, el mercado europeo siempre se ha considerado un mercado ‘premium’, pero la situación en el mundo está cambiando rápidamente. Hace poco, al comienzo de esta crisis en torno a Ucrania, dejó de ser un mercado ‘premium’, e incluso los socios estadounidenses de Europa redirigieron sus buques de gas natural licuado a los países asiáticos, China incluida, porque era más caro vender allí. ¡Así es! Los estadounidenses, en general, son personas muy pragmáticas”. Respecto a los intentos de imponer un tope a los precios del gas y del petróleo rusos, Putin sostuvo que es una tontería, una decisión sin ninguna perspectiva y destacó que Moscú no suministrará nada a nadie si eso contradice a su intereses económicos. “Europa se ha metido en un callejón sin salida con sus sanciones y lo hizo bajo presión estadounidense. ¿Por qué los presionan? Porque ellos mismos quieren vender su gas a un precio tres veces mayor”. Reiteró que si se levantan las sanciones occidentales, Rusia está dispuesta a restablecer el suministro de gas a través del Nord Stream 1; de igual manera se mostró favorable a poner en servicio el Nord Stream 2.

Por lo visto, Rusia es un país que no debe ser menospreciado, sólo respondió a los chantajes en su contra y el precio del gas natural subió de manera descontrolada. Ahora, la UE va a tener graves problemas en este invierno, no así los países que no la sancionaron. Es que Occidente se cree más de lo que es y aprecia a Rusia menos de lo que vale; se olvida que el que intenta engañar es el más engañado.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.