Rodolfo Bueno

Artículos

Los historiadores del futuro compararán la toma de la Bastilla con la pasada irrupción en el edificio del Capitolio de Washington y sus conclusiones dependerán de cómo se desarrolle la crisis política de EE.UU. Aunque estarán de acuerdo en una cosa, en que no era una lucha entre los candidatos Trump y Biden ni tampoco entre los partidos Demócrata y Republicano, sino que se trataba de un problema mucho más profundo, el conflicto entre tres grandes sectores del poder mundial: el internacionalista, el nacionalista y las corporaciones de la tecnología informática.

Nada va a cambiar el hecho de que en Estados Unidos Joe Biden es el nuevo presidente, electo legalmente, lo que no despeja las dudas de si hubo o no fraude electoral en las últimas elecciones presidenciales del 3 de noviembre.

El 8 de diciembre de 1991, Gorbachov anunció la disolución de la URSS, que en poco tiempo generó la desintegración del sistema socialista en el este de Europa, una de las mayores calamidades del siglo XX, pues causó la eliminación física de muchos de sus habitantes, debilitó la organización obrera del mundo, rompió el equilibrio geopolítico del planeta mantenido desde la derrota del nazi-fascismo y posibilitó la actuación de los países imperialistas con la absoluta desfachatez actual.

Según el Departamento del Tesoro de EE.UU., el déficit del presupuesto norteamericano es mayor que tres billones y el Bank of America predice que este país se enfrentará a un aumento del desempleo, a una caída brusca en la confianza del consumidor y a la desaparición casi total de los ahorros de la población.

Cuando finalizaba la elección presidencial de Estados Unidos del 2020 y el escrutinio oficial estaba en curso, los principales medios de comunicación anunciaron que Biden, candidato demócrata, había superado la cota de los 270 votos electorales y elogiaron su triunfo recalcando que, aunque los resultados no eran oficiales, era cuestión de tiempo para ser convalidados.

Una paradoja es una declaración no contradictoria que contradice el sentido común, en ella se unen dos ideas opuestas que contienen una verdad oculta. Las paradojas se dan en cualquier idioma porque todo lenguaje es contradictorio.

Nadie prevé en qué va a terminar la actual convulsión social del planeta, porque sus gobernantes no han abordado los acuciantes problemas que agobian a sus sociedades: millones de personas que nacen, crecen, se reproducen y mueren en las calles de las grandes ciudades; salarios de trabajadores que bajan sin cesar; mujeres explotadas que buscan equidad por su sacrificada labor; profesionales que no encuentran trabajo y, finalmente, los desposeídos por un sistema, que sólo genera riquezas para el 1% de sus miembros…

A fines de la década de los cincuenta, los jóvenes con inclinaciones comunistas eran admiradores de la moderna cultura francesa, Camus, Sartre, Truffaut, Clouzot y Dassin eran su luz, pero también idolatraban a Rusia: preferían Dostoyevski a cualquier escritor; Chaikovski a cualquier compositor, estaban persuadidos de que únicamente las teorías de Michurin eran correctas y que la Genética de Méndel era una pseudociencia reaccionaria; de que el cosmos sería conquistado gracias a las fórmulas y experimentos de Tsiolkovski y que Von Braun no era más que un farsante; y creían que el pueblo soviético, al crear a un hombre nuevo, había sido escogido por la historia para construir el mundo del mañana, el comunismo.

Una sociedad manipulada priva a sus miembros de la libertad de pensar, en ella el intelectual pesa menos que una pluma en el aire. La manipulación es un método no democrático, porque evita que la población tenga acceso a la información real y se entera de cualquier suceso mediante la propaganda

Charles Aznavourian, más conocido como Charles Aznavour, posiblemente sea quien más ha contribuido a difundir el problema de Armenia. Sus padres, sobrevivientes del Genocidio Armenio, ejecutado por ejército turco durante la Primera Guerra Mundial, se establecieron en París, donde nació Charles.

1 2 3 36