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Entrevista a Juan Carlos Monedero, fundador de “Podemos”

«Los pueblos deben tener conciencia en cómo enfrentar retos en gobernanza, sobre lo ambiental y en Democracia»

Fuentes: Rebelión

Latinoamérica: Las Ciudades y la vanguardia de la inclusión social Bajo el lema «Ciudades del Futuro: Un Diálogo Global», Foro llevado a cabo el miércoles 3 y jueves 4 de junio en Bogotá, y en donde se debatió la visión, los desafíos y las nuevas oportunidades de las urbes de la región, el alcalde Gustavo […]

Latinoamérica: Las Ciudades y la vanguardia de la inclusión social

Bajo el lema «Ciudades del Futuro: Un Diálogo Global», Foro llevado a cabo el miércoles 3 y jueves 4 de junio en Bogotá, y en donde se debatió la visión, los desafíos y las nuevas oportunidades de las urbes de la región, el alcalde Gustavo Petro se pronunció haciendo hincapié en que una ciudad debe tener una verdadera equidad social.

El mandatario, en su dialogo destacó que una ciudad del futuro debe ser equitativa y necesita un buen desarrollo social, en donde estas mismas se construyan para los seres humanos y no para las máquinas, aclarando que una «ciudad se humaniza y se culturiza».

De este modo, Petro abrió campo para hablar del éxito económico que ha tenido Bogotá, explicando que este se ha dado porque la ciudad dio un paso avanzado en la equidad social, ya que con educación, cultura, recursos para los pobres y contratos para maestros y médicos se logró sacar a medio millón de personas de la pobreza en 3 años, estadísticas que fueron dadas por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE).

Igualmente, el alcalde aseguró que el paradigma de una ciudad construida alrededor del ser humano, es a través del debate público y de abrirle espacio a la democracia «Es necesario darle campo a la bicicleta, hablar con el peatón, con la señora de la tienda, con el del TransMilenio».

«Hay que pensar en cómo juntamos una ciudad con otro, así los gobiernos sean diferentes, cómo esa red de organizaciones ciudadanas con su alianza fundamental pueden cambiar el mundo, esa es la apuesta ambiciosa en la que estamos metidos».

Por último, Gustavo Petro planteó que se debe pensaren cómo hacer para unir las ciudades latinoamericanas en medio de su diversidad cultural, política, económica y en sus demás ámbitos, acercándolas más a un espacio que aborde la democracia y que exprese libertad (1).

«Las Ciudades de Latinoamérica son a la vanguardia de la integración social y la inclusión de las personas» para ONU Habitat

«Las Ciudades de Latinoamérica son a la vanguardia de la integración social y la inclusión de las personas», así lo destaca Juma Assiago, Coordinador Global del Programa de Ciudades Seguras de ONU HÁBITAT (2), invitado al Foro Ciudades del Futuro: Un Diálogo Global que se realiza en el Hotel Tequendama y en el que se define la posición de las ciudades en desarrollo sostenible que se presentará en Hábitat III, 2016 en Quito, Ecuador.

Assiago participante en el Diálogo Seguridad Humana, la Convivencia y el Post-Conflicto subrayó el esfuerzo de las ciudades latinoamericanas que empiezan a creer en la innovación participativa en términos de la nueva agenda urbana, en donde se involucra al ciudadano en la planeación y gestión.

«El enfoque de ciudades seguras ha sido enfocado como una integración social, hay mucha innovación en como la comunidad se ha integrado y adaptado a las condiciones del tiempo y cómo la ciudad ha proveído una política que permite la inclusión de las personas, en la manera como tienen acceso y se benefician de la ciudad», puntualizó.

Entre los aspectos que deben tener las ciudades latinoamericanas para desarrollar el concepto de ciudades seguras, Assiago explicó que es decisivo el liderazgo por medio de la gobernanza. «Las personas tienen que estar incluidas son valiosas por medio de sus comunidades, de sus grupos, las personas tienen que saber cómo participar en temas de planeación de la ciudad y cómo se maneja y gestiona la ciudad».

Al referirse a la realización del II Comité de Ciudades Seguras en Bogotá en el mes de septiembre, Juma Assiago, aseguró que en este evento que convoca a las ciudades del mundo «Bogotá va a ser reconocida como una de las ciudades más ilustrativas y ejemplares de cómo los gobiernos locales han logrado trabajar en la seguridad en la ciudad vinculando a los ciudadanos, integrándolos, incluyéndolos».

También destacó que Bogotá consolida experiencias latinoamericanas sobre desarrollo e implementación de programas y estrategias en materia de ciudades seguras.

Juma Assiago, Coordinador Global del Programa de Ciudades seguras de ONU HABITAT. Profesional en temas sociales y urbanísticos con maestría en Desarrollo Urbano Sostenible de la Universidad de Oxford en Reino Unido. Ha trabajado para el Sistema de Naciones Unidas por 16 años desde 1999. Tiene una amplia experiencia trabajando conjuntamente con ciudades en África, Asia y América Latina en el desarrollo e implementación de programas y estrategias en materia de ciudades seguras, prevención del crimen a nivel local.

El concepto del derecho a la ciudad viene desde abajo, según Emanuelli

«El derecho a la ciudad es el usufructo equitativo d las ciudades dentro de los principios de sustentabilidad» subraya María Silvia Emanuelli – Oficina para Latinoamérica de la Coalición Internacional para el Hábitat con sede en Ciudad de México.

Se estima que, de los 180 millones de pobres de América Latina y el Caribe, alrededor de 113,4 millones viven en asentamientos precarios. «Esta situación afecta de manera particular a mujeres, ancianos, niños, población indígena y migrantes», aseguró. «En general, las diferentes políticas de vivienda implementadas en la región no han sido capaces de dar respuestas integrales y hacer efectivos sus derechos humanos (de los habitantes de asentamientos precarios)», resumió Emanuelli. Como consecuencia, los habitantes de esas «villas miseria» viven «bajo amenaza permanente de desalojos por falta de seguridad de tenencia de sus viviendas, como consecuencia de la especulación inmobiliaria, los mega-eventos o el embellecimiento urbano», explicó. Aunque «según algunas estimaciones, los países latinoamericanos han invertido entre el 2% y el 8% de su PIB en programas de vivienda para los sectores más pobres, el déficit cualitativo continúa creciendo», porque «construir más casas no implica» necesariamente «realizar el derecho universal a una vivienda adecuada», agregó la italo-mexicana Emanuelli.

La Coalición Internacional para el Hábitat con sede en Ciudad de México es una red independiente fundada en 1976, está conformada por 350 organizaciones que trabajan en 120 países de todo el mundo, cuenta con status consultivo frente al Consejo Económico y social de la ONU y forma parte del Consejo Internacional del Foro Social Mundial; ha producido un interesante estudio sobre el derecho a la ciudad a nivel mundial (3).

Nuevas relaciones Norte-Sur desde las periferias

«Invitamos a gobiernos locales a la Cumbre Mundial de líderes locales y regionales, V Congreso UCLG 2016 en Bogotá (4), tenemos grandes desafíos mundiales»: destaca Hassan Hmani, Alcalde Nanterre (Francia) agregando la importancia de «Tejer alianzas y tener intercambio de experiencias como un laboratorio de nuevas políticas públicas».

El representante francés de la Red Mundial de autoridades municipales de las periferias, red nacida en 2003 durante el Foro Social Mundial de Porto Alegre subraya que «las periferias están dominadas por opresiones de todo tipo donde la desigualdad territorial, la crisis económico, social y ambiental creciente, golpea la población más pobre. Los pobres de desplazan a la periferia de la ciudad y se agrava el problema de la emigración. Pero las Banlieu, las periferias son espacios de resistencia, de aspiraciones, de prácticas democráticas nuevas.

El Foro social Mundial fue importante para que la voz de las periferias sea escuchada para romper la segregación y la discriminación. Las políticas neoliberales han dejado situaciones económicas y sociales muy graves, hablamos de apartheid urbano grave. Para estas razones tenemos que reflexionar sobre la redistribución de la riqueza metropolitana, la relación entre innovación e inclusión social, governance y descentralización para profundizar el rol de las ciudades, de las periferias como proyecto político para construir Otro Mundo posible».

Entrevista exclusiva al Profesor Juan Carlos Monedero, fundador de Podemos (España):

Juan Carlos Monedero, profesor de Ciencia Política en la Universidad Complutense de Madrid y anteriormente asesor del Centro Internacional Miranda de Caracas, ha acompañado a «Podemos» desde su nacimiento, en enero de 2014, y forma parte del grupo de politólogos, que junto a Pablo Iglesias, dio vida a la formación que ha trastocado la política española en los últimos dos años y ha logrado la histórica elección de las nuevas alcaldesas de Barcelona y Madrid.

En su artículo «La filosofía política del socialismo en el siglo XXI» (2012), Juan Carlos Monedero considera que el socialismo en el siglo XXI necesita articular bases compartidas que permitan ir construyendo referentes teóricos. Para cimentar referentes científicos acerca del socialismo hace falta precisar algunos lugares compartidos, si bien, al configurar el socialismo una propuesta normativa, esta tarea se torna ciertamente complicada. Intentando superar las dificultades, hace falta, en primer lugar, una definición de lo que sea el socialismo. La posibilidad de pensar el socialismo pasa por una reconsideración de la naturaleza humana y por una construcción de un lenguaje diferente sostenido en prácticas diferentes. En tercer lugar, hay que detenerse en el papel del Estado, lugar esencial, junto a la participación, del impulso de la sociedad socialista (la construcción de un Estado comunal es, por tanto, una apuesta radical). En cuarto lugar, hay que precisar cuáles son los elementos que debieran articular ese socialismo y en qué se diferencia de las prácticas del socialismo en el siglo XX (con una enunciación de sus aciertos y errores, del papel del nuevo sujeto plural y de los problemas que implica un supuesto «socialismo científico»). Por último, está pendiente establecer cuáles son los valores que hay detrás de lo que vaya a ser el socialismo en el siglo XXI. Nada aporta construir un marco teórico autoalimentado que no se confronte con los marcos teóricos que supuestamente sustentan las peticiones políticas de superación del modelo socialista (5).

Esta entrevista exclusiva al profesor Juan Carlos Monedero evidencia la fuerza de nuevas experimentaciones sociales y políticas para gobernar desde el poder un proceso de cambio que une Latinoamérica a Europa, como destaca mi amigo italiano Samuele Mazzolini, analista político en la Presidencia de la República y en Senplades (Ecuador): «La capacidad de Syriza y Podemos de ir más allá de la administración del puñado de votos de la izquierda radical sancionan de manera definitiva la validez del populismo y de las reflexiones que lo inspiran. La lógica de construcción de relatos nacional-populares, capaces de interpelar el pueblo a partir de sus demandas sociales concretas, es crecientemente reconocida también en Europa como la única forma política para volver a la disputa hegemónica, de la cual la izquierda ha sido excluida por el neoliberalismo. Para el pensador argentino Lacau no podría haber habido mayor recompensa a sus esfuerzos intelectuales que la existencia y el éxito de fuerzas como Syriza y Podemos en el contexto más recalcitrante en acoger sus estrategias políticas» (6).

Pregunta: ¿Cuál es el rol de los intelectuales?

Respuesta: Hay el riesgo que los académicos no se hieran las manos con la realidad. Hay que reflexionar sobre el proceso emancipatorio. Identificamos dificultades estructurales para transformar las realidades, sino ponemos curitas.

¿Qué rol tiene el Estado en su relación al derecho a la Ciudad?

El sistema capitalista ha roto los límites. El Derecho a la Ciudad tiene virtudes porque permite construir alternativas, concentrar esfuerzos en lugar que podemos definir que el derecho a la ciudad es un conjunto de luchas que están hoy vigentes, es una riqueza colectiva que construimos entre todos.

El derecho a la ciudad rompe el esquema neoliberal y establece una lectura novedosa, rompe la separación entre derecha e izquierda, hay que ir más allá de la clase obrera. La construcción de ciudad es un proceso colectivo recordando la corresponsabilidad fiscal de todos y también de los ricos con la ciudad.

Hoy se pueden identificar algunos errores de la izquierda actual como por ejemplo el paternalismo del Estado. Necesitamos construir nuevos sujetos de corresponsabilidad de los derechos, hay que repensar el papel de los partitos políticos. Hay que reflexionar entre el derecho a la ciudad y la impugnación del Estado. Considero que sea un error tratar de cambiar el mundo sin tomar el poder.

Fue simbólico el desmantelamiento del Estado social con el Presidente Allende Salvador en Chile. Hay que mantener la estructura del Estado que gestione todo la especificidad de un Estado, acompañado con la experimentación social que buscan nuevas soluciones, no hay dibujo previo. Hay crisis civilizadora y por eso tenemos que movernos con la experimentación social junto al aparato del Estado, en esa dirección es evidente que con «Podemos» aprendimos de Latinoamérica.

¿Cuál es la propuesta política de «Podemos»?

Creamos «Podemos» por el riesgo de la latinoamericanización de España en el sentido de repetir el vendaval neoliberal de los años ’80 que ha impedido la democracia en Latinoamérica. No aceptamos la precariedad laboral de los jóvenes. Se han incrementado los mecanismos de represión, se estigmatizaron las protestas, las periferias. Debemos reconstruir la democracia. En particular el papel de las empresas de los medios de comunicación, en el avión ayer hablaban el hilo tramposo de que tan mal le iba a Petro pero Bogotá está en pié de guerra para construir el cambio.

Resolver la partidocracia explica el nacimiento de «Podemos»: es importante la renovación de la participación política donde la representación política no agotaba y logramos la histórica victoria en la alcaldía en Barcelona y en Madrid (desde 23 años gobernaba la derecha).

Las desigualdades están rompiendo el pacto social. En nuestras ciudades la gente no tiene vivienda, no tiene techo, no tiene oportunidades.

Para entender esta crisis hay que analizar la derrota de los años ’70 del modelo Keynesiano, quebró y entró el sistema neoliberal donde se plantea una sociedad neoliberal como guerra del individuo en contra de otros individuos, así se dinamita la posibilidad de cambio con redes que molestan el poder.

Hay que entender profundamente el pensamiento neoliberal de la cultura que considera que el privado es mejor de lo público.

¿Como los nuevos movimientos sociales de los indignados disputan el poder?

En un nuevo contexto de deuda y desempleo, los nuevos movimientos vienen a disputar el poder a los partidos políticos tradicionales cambiando el eje de las propuestas. «Podemos», continuando el recurso puesto en marcha por el movimiento indignado (el 15M), cambió el relato y en vez de hablar de crisis habló de estafa; en vez de reprochar a los ciudadanos, señaló a los banqueros y a los políticos asimilados al poder financiero acusándolos de ser una ‘casta’ ajena a la democracia y enemiga del pueblo. En vez de asumir acríticamente todo lo que venía de Europa, acertó a entender que Europa ahora mismo está en manos de grupos de interés que velan por sus propios intereses y los de las grandes corporaciones.

¿Considera que hay que defender el Estado Social y construir nuevos modelos civilizatorios como sostiene Boaventura de Sousa?

Para poder revertir la maquinaria electoral en España, la única solución es rearmar con los movimientos sociales nuevas condiciones donde apelamos a la ciudadanía por el cambio.

Este proceso votó la Margaret Tacher para derrotar el Estado Social – Welfare State.

Necesitamos modeles civilizatorios diferentes. En España tenemos la esperanza de la reconstrucción democrática que el Movimiento de los indignados 15 M empezó a preguntar sobre la democracia representativa porque no me representa. Hay la posibilidad de nuevas sociedades como en contra del fascismo en los años ’30.

El reto es desafiar la economía que impide hacer políticas en contra del hambre, que causa la caída de la esperanza de vida. Si los pueblos no tienen conciencia del desafío, hay que ganar en la calle.

Hay el reto de medidas ambientales que el pueblo no asume, como el caso de Yasuni-ITT en Ecuador porque los pueblos no tienen una conciencia global del cambio.

Me gustó tu intervención del pasado día 3 de marzo 2015, invitado por Joachim Rücker, Presidente del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas en el Panel de Alto Nivel sobre fortalecimiento de la cooperación internacional en el ámbito de los derechos humanos. Tu afirmaste que:

«Me pregunté acerca de la validez universal de los derechos humanos en un mundo donde opera una clara doble vara de medir. Aún más cuando los países que definen estos derechos desde el ‘norte global’ son los países que sistemáticamente los violan tanto dentro de sus fronteras (fomentando las desigualdades con políticas de ajuste) como fuera de las mismas (a través de formas de neocolonialismo o neoimperialismo). Siguiendo el análisis de Boaventura de Sousa Santos, propuse complementar la definición de los derechos humanos desde otras propuestas que también pretenden contribuir a articular una idea amplia de la dignidad humana. Situándome en un ‘optimismo trágico’ (en expresión de Juan José Tamayo), procuré alejarme de algunas intervenciones en exceso optimistas que no se compadecen con un mundo -en el cual el modelo capitalista es hegemónico- donde dos tercios de la humanidad son innecesarios al no ser relevantes ni como productores ni como consumidores.

Finalmente propuse una serie de retos que, de ser superados con éxito, permitirán que la aplicación de los derechos humanos sirva superar los obstáculos que construyen actualmente el ‘caos mundial’. La complementariedad, en ese escenario -y tal y como se está intentando con la cooperación sur-sur- estará por encima de la competitividad -el modelo que prima en Europa-. La cooperación en derechos humanos, lejos de ser una excusa para que unos países ejerzan privilegios sobre otros, podrá actuar entonces como una base de convivencia planetaria tanto para todos los seres humanos como para las generaciones futuras e, incluso, para la naturaleza (una herencia que los hijos dejan a los padres, como dice la sabiduría indígena).

Sólo desde una comprensión humilde de los derechos humanos -que abra las fuentes de definición de la dignidad humana a ámbitos como la filosofía, las teologías progresistas y las concepciones del mundo que el modelo neoliberal ha dado por muertas- y que sitúen a las causas de las desigualdades en el corazón del problema, será posible su verdadera universalidad. Superarlas no será una mera tarea de los Estados, sino que formas de participación democrática popular deben acudir en su reformulación. Será precisamente lejos de la arrogancia de las definiciones oficiales que podremos acudir a una verdadera condición de los derechos humanos que trabaje para ampliar y profundizar en la dignidad humana» (7).

¿Cómo aterrizar esta dignidad a la construcción del derecho a la Ciudad?

La primera lucha es en contra de la corrupción. Para una ciudad alternativa hay que frenar el saqueo de la corrupción, más allá de las etiquetas ideológicas tradicionales.

En el programa de «Podemos» planteamos los Consejos Ciudadanos de igualdad donde la sociedad civil hace propuestas no consultivas, sino impositivas con relación al Gobierno.

Otro punto es la reconstrucción económica de la ciudad.

Los rescates ciudadanos se fundan en el artículo n. 25 de Naciones Unidas sobre el derecho a satisfacer las necesidades básicas, el pueblo no puede estar en situación de hambre, por eso planteamos la renta básica de ciudadanía.

Sirve una reconstrucción ecológica de las ciudades.

Proponemos tarjetas médicas para migrantes sin papeles.

Otro punto es la des-mercantilización de la ciudad; por ejemplo en Lima los jóvenes han elaborado muchos grafitis como regalo a la ciudad durante el mandato de la alcaldesa Susana Villaran y el nuevo alcalde los ha borrados.

Adentro del derecho a la ciudad, la mujer en ámbito europeo y también latinoamericano debe encontrar espacios de reivindicación, los cuidados son responsabilidad colectiva.

En España hay la experiencia de Donosti, perdió la elección con la mayor inversión social del país, no han logrado explicar bien los logros, tuvieron mala comunicación. Por eso hay que comunicar y explicar bien el mensaje de cambio.

Conclusiones

Observadores del fenómeno de Podemos, como el académico colombiano Oscar Guardiola-Rivera, profesor del Birkbeck College de la Universidad de Londres, ven en este lenguaje la influencia ideológica, entre otros, del pensador argentino Eduardo Laclau.

Fallecido en 2014 y cercano al kirchnerismo, Laclau enseñaba en la universidad británica de Essex, donde fueron alumnos suyos varios de los miembros actuales del gobierno griego del partido de izquierda radical Syriza. Y en donde mantuvo contacto intelectual con algunos de los dirigentes de Podemos.

En sus escritos, Laclau hablaba de la manera en que el campo de batalla política se iba a dar en los medios de comunicación y en particular en el lenguaje.

Parece que al profesor Juan Carlos Monedero prefiere Boaventura de Sousa más que Laclau, pero lo más importante es el fuerte mensaje que Bogotá ha lanzado en este seminario internacional (donde se destaca la importante organización de María Paula Avila, secretaria de la Red de Ciudades Capitales del Sur REDCISUR y de Antonio Madariaga Reales, Director de Viva la Ciudadanía) enfocándose en la vanguardia de las ciudades progresistas de toda Latinoamérica en la lucha en contra de la pobreza y la desigualdad.

Al respecto Magali Fricaudet – Comisión de Inclusión social CGLU, ha hecho una interesante reseña del cambio con una lista de soluciones concretas para luchar por el derecho a la ciudad: el espacio público de todos por la libertad de expresión en el caso de la Metrópoli de San Pablo (Brasil), la relación de los derechos culturales y la migración en la periferia norte de Paris, la planificación inclusiva en Durban (África del Sur), la gestión económica solidaria y el apoyo de las cooperativas de la Alcaldía de Montevideo (Uruguay).

Ese es el camino de convergencia global hacia las próximas conferencias mundiales de Habitat III en Quito y V Congreso CGLU en Bogotá.

NOTAS

  1. http://hsbnoticias.com/noticias/bogota/una-ciudad-del-futuro-debe-ser-equitativa-socialmente-gustav-140986

  2. https://dialogolatinoamericanodeciudades.wordpress.com/

  3. www.rigthtothecityplatform.org.org

  4. http://www.uclg.org/

  5. Revista de filosofía, ISSN-e 0798-1171, Vol. 72, Nº. 3, 2012, págs. 37-84. http://dialnet.unirioja.es/servlet/autor?codigo=43984

  1. http://www.telegrafo.com.ec/opinion/columnistas/item/ernesto-laclau-un-ano-despues.html

  2. http://www.comiendotierra.es/2015/03/08/intervencion-de-juan-carlos-monedero-en-naciones-unidas/

Cristiano Morsolin, investigador y trabajador social italiano radicado en Latinoamérica desde 2001, con experiencias en Ecuador, Colombia, Perú, Bolivia, Brasil. Autor de varios libros, ha colaborado con la Universidad del Externado de Colombia, Universidad del Rosario de Bogotá, Universidad Politécnica Salesiana de Quito.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.