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Supuesta carta secreta «prueba» que Musavi ganó las elecciones en Irán

Fuentes: La Jornada

Según la misiva, obtuvo 19 millones de votos, contra poco más de 5 millones de Ahmadinejad. Los simpatizantes del reformista transforman en convicción la sospecha de un fraude mayúsculo. Condena el opositor el asesinato de 7 personas en la Universidad de Teherán; numerosos detenidos

Estaban repartiendo fotocopias por miles bajo los árboles sembrados en el centro del bulevar, simples hojas de papel que eran tomadas por los simpatizantes de la oposición que hoy se vistieron de negro en señal de luto por los ya 15 iraníes que han sido asesinados en Teherán y por los quién sabe cuántos que deben haber corrido la misma suerte en el resto del país, desde que se dieron los resultados electorales según los cuales Mahmud Ahmadinejad, con más de 24 millones de votos, volverá a la presidencia del país. Pero para decenas de miles que hoy marcaron su quinto día de protestas, y para el héroe de la campaña electoral, Mirhosein Musavi, que oficialmente obtuvo 13 millones de votos, esas fotocopias irradiaban algo fundamental.

Cada hoja parecía ser una genuina pero confidencial carta del ministro iraní del Interior, Sadeq Mahsuli, al líder supremo iraní, ayatola Ali Jamanei, escrita el sábado 13 de junio, el día después de las elecciones que dieron a Musavi y a su aliado, Mehdi Karroubi, mayorías contundentes en los resultados finales. En una sociedad altamente desarrollada como la iraní, la falsificación es tan eficiente como en cualquier lugar de Occidente y había razones para desconfiar del documento. Pero según éste, los votos obtenidos por Musavi y Karroubi estaban divididos de manera tal que hubiera sido forzosa una segunda vuelta; difícilmente algo que los partidarios de Musavi desearían.

Con el encabezado dirigido a la atención del líder supremo, se hace notar que en cuanto a sus preocupaciones por la décima elección presidencial y ante las órdenes de usted de que el señor Ahmadinejad fuera elegido presidente, continúa, le informaré de los resultados obtenidos. Según la carta, Musavi tuvo 19 millones 75 mil 632 votos, Karroubi 13 millones 387 mil y Ahmadinejad sólo 5 millones 698 mil 417.

¿Puede ser falsa esta carta? Aun si Musavi obtuvo tantos votos, ¿cómo habría podido el descolorido Karroubi quedar sólo 6 millones de votos abajo de él? Por increíble que sea el resultado de 63 por ciento declarado oficialmente en favor de Ahmadinejad, ¿es posible que este hombre con inmenso apoyo entre los iraníes pobres obtuviera apenas 5 millones y medio? ¿Es creíble que una carta de tan esencial importancia esté firmada sólo de parte del ministro?

La carta bien podría unirse a los miles de documentos, reales y falsificados que han sido clave en la historia reciente de Irán. Entre éstos son memorables los pasaportes irlandeses con los que los señores Robert McFarlane y Oliver North viajaron a Irán por encargo del gobierno estadunidense en 1986 para ofrecer misiles a cambio de rehenes. Los pasaportes eran reales y robados, pero las identidades que constaban en cada uno de ellos eran falsas.

Los incondicionales de Ahmadinejad sin duda achacarán la carta a extranjeros. Pero su efecto electrizante en los partidarios de Musavi sólo servirá para transformar en absoluta convicción lo que hasta hoy fue sospecha de que su líder fue deliberadamente privado de la presidencia. Marjane Satrapi, la aclamada escritora y directora ganadora del Oscar por la película animada Persépolis, blandía en Bruselas el mismo documento.

En Teherán deben haber sido 5 mil o 6 mil los iraníes vestidos de negro y que llevaban el tóxico documento en sus manos. Aunque eran menos que el millón que participó en la marcha del lunes y apenas la quinta parte de los que se reunieron hoy en la plaza Azadi, en el centro de la capital. Pero su entusiasmo por mantener la protesta -encabezada el jueves por por 100 o más motociclistas- fue cruelmente tratado por organizadores, quienes no tenían claro si debían dirigir a la multitud hacia el centro capitalino o llegar hasta Azadi. Muchas veces, los manifestantes se quedaron parados por más de un cuarto de hora en el calor mientras los organizadores discutían la ruta. Ésta no es forma de derrocar a un gobierno.

Fue significativo, no obstante, que una vez más las fuerzas de seguridad optaron por no enfrentarse con los partidarios de Musavi. Los conscriptos del ejército llevaban chalecos amarillo brillante y tenían las manos entrelazadas a la espalda -no blandían bastones- y estaban formados los primeros kilómetros del camino, pero después decidieron abandonar a los manifestantes. Esto ocurrió a menos de 24 horas de una peligrosa confrontación entre dos concentraciones antagonistas de simpatizantes de Musavi y de Ahmadinejad, que juntas llegaban a 20 mil personas; congregadas en la plaza Vanak la noche del martes. Ahí, las fuerzas especiales iraníes, formadas por la policía paramilitar, protegieron a hombres y mujeres que apoyan a Musavi de la milicia oficial Basiji. Aunque algunos civiles resultaron heridos más tarde en peleas callejeras, los policías trajeron refuerzos para impedir que los basijis y miles de simpatizantes de Ahmadinejad penetraran en el norte de Teherán.

Claramente, Musavi estaba detrás de la desangelada manifestación del miércoles, pues lanzó una convocatoria en la que condenó el asesinato de siete hombres en el dormitorio de la Universidad de Teherán, el pasado domingo, a lo que agregó que la noche del domingo hombres y mujeres jóvenes fueron golpeados y hubo muertos en la plaza Azadi. Dijo solidarizarse con aquellos a los que llamó mártires y urgió a todos los iraníes a enviar su pésame a los familiares de los muertos.

Los muy dudosos resultados electorales, sin embargo, están causando preocupación no sólo en los millones que votaron por Musavi. Cincuenta y dos legisladores han cuestionado por qué el ministro del Interior no fue capaz de impedir la intimidación y violencia poselectoral. El Parlamento iraní exigió una investigación de los hechos en cuanto al vandalismo perpetrado en la propiedad de la Universidad de Teherán.

Ali Akbar Mohtashemi, miembro de la Asamblea de Clérigos Combativos -una figura importante que fundó la Guardia Revolucionaria Iraní y los envió a Líbano cuando él fungió como embajador iraní en Damasco-, ha demandado un comité que investigue los resultados electorales formado por clérigos de alto nivel, legisladores, miembros del cuerpo jurídico, del Consejo de Guardianes y funcionarios del Ministerio del Interior.

Pero la supresión de la libre expresión, que exigen los leales a Musavi, continúa insistentemente. Este miércoles por la mañana fue arrestado un estudiante que hace su doctorado en Oxford, Se trata de Mohamed Reza Jaleopour, hijo de un profesor de la Universidad de Teherán, quien fue apresado en el aeropuerto capitalino. Asimismo, el periódico Palabra Verde, de apoyo a Musavi, fue cerrado.

En lo que concierne a Musavi, parece ser que una vez que los yugos mentales del miedo han sido rotos, son difíciles de imponer nuevamente. Pero los gobiernos revolucionarios son criaturas duras como el acero y tienen garras afiladas; el régimen de Ahmadinejad no está al borde del colapso.

Reporte al líder supremo

«Salaam Aleikum. En lo referente a sus preocupaciones por la décima elección presidencial y en atención a sus órdenes de que el señor Ahmadinejad fuera electo presidente, en estos tiempos difíciles, el tema se organizó de manera tal que los resultados de los comicios fueran acordes con la revolución y el sistema islámico. Los siguientes resultados serán difundidos para el pueblo y debe planearse lo necesario para cualquier posible acción de la oposición, además de que todos los líderes partidistas y candidatos electorales serán colocados bajo estricta vigilancia.

Para su información, le transmito que los resultados reales son los siguientes: Mirhosein Musavi: 19 millones 75 mil 623; Mehdi Karroubi: 13 millones 387 mil 104; Mahmoud Ahmadinejad: 5 millones 698 mil 417; Mohsen Rezai: 38 mil 716 (firmado de parte del ministro).

Día 5 en la crisis de Irán

Futbol político. Que Irán calificara para la Copa Mundial en su partido contra Corea del Sur, jugado en Seúl el miércoles, tomó un sabor decididamente político. Al menos cinco jugadores de la selección iraní llevaban cintas verdes en los brazos o muñecas -el accesorio por excelencia de los simpatizantes de Musavi en las calles de Teherán- en aparente protesta por las disputadas elecciones de su país.

Pero en el medio tiempo, algunos jugadores se quitaron los brazaletes, lo que provocó que se especulara que su entrenador se los exigió. El capitán del equipo, Mehdi Mahdavikia, desafió, al parecer, las órdenes que se le dieron a la formación al gritar, para deleite de los fanáticos que agitaban banderas, Libertad para Irán, para después corear: Vete al diablo, dictador. El juego termino con empate a uno.

Embajadores regañados

Las relaciones diplomáticas se tensaban luego de que Teherán convocó a un grupo de embajadores occidentales par quejarse de su interferencia. Según la televisión iraní estatal, el gobierno acusó a Washington de una intolerable intromisión en asuntos internos, con lo que por primera vez se culpó a Estados Unidos por tomar parte en la crisis pos electoral.

El presidente estadunidense, Barack Obama, se esforzó en señalar la escasa diferencia que existe entre Ahmadinejad y Musavi. De cualquier forma vamos a estar ante un régimen iraní que ha sido históricamente hostil hacia Estados Unidos, dijo. El embajador británico fue fustigado por recientes comentarios del primer ministro, Gordon Brown y el ministro para Asuntos Exteriores David Miliband, así como de la cobertura que la BBC ha dado a la crisis. Francia, Alemania e Italia también fueron regañados.

Personas desaparecidas

La Campaña Internacional para los Derechos Humanos en Irán reportó que varias figuras notables han sido arrestadas y se desconoce su paradero. Estas incluyen a Saeed Hajarian, quien fue asesor del presidente Mohammed Jatami y padece lesiones cerebrales y en la columna tras un intento de asesinato hace nueve años, por lo que requiere de constante atención médica.

También fue arrestado Mohammed Ali Abtahi, el principal asesor de Mehdi Karroubi, quien obtuvo el tercer lugar n las elecciones según los resultados oficiales. Mohamed Reza Jalepour, hijo de un profesor universitario reformista fue detenido en el aeropuerto de Teherán cuando se disponía a viajar a Inglaterra a estudiar su doctorado en Oxford.

Rencillas al interior del régimen islámico

Trascendió que la hija de Hashemi Rafsanjani, jefe de la influyente Asamblea de Expertos, cuerpo que tiene la facultad de despedir al líder supremo, asistió a la manifestación opositora del martes. La demostración pública de apoyo a Musavi por parte de Faezeh Rafsanjani, quien además desafió la prohibición del Ministerio del Interior de llevar a cabo las movilizaciones, fue interpretada como un signo de rencillas en la cúpula de la república islámica.

Mientras tanto, Musavi declaró hoy un día de luto y urgió a los iraníes a reunirse pacíficamente en mezquitas o en las calles. Un número de nuestros compatriotas resultó herido y martirizado, dijo en su sitio web. Pido a la gente exprese solidaridad a sus familias.

Bloggeros amenazados

La Guardia Revolucionaria de Irán, la más poderosa fuerza militar del país, hizo su primer pronunciamiento ante la crisis poselectoral, al advertirle a los bloggeros del país asiático que retiren de la red cualquier material que ayude a crear tensión, bajo amenaza de enfrentar acciones legales. Esto marcó una escalada en la censura a la información.

Sin embargo, imágenes y actualizaciones detalladas siguieron filtrándose a comunidades cibernéticas como Twitter, si bien la información proveniente directamente de Irán se sintió menos frecuente que en días pasados.

© The Independent

Traducción: Gabriela Fonseca

http://www.jornada.unam.mx/2009/06/18/index.php?section=mundo&article=020n1mun