El Puente Bulnes fue un lugar preferente de ejecución de personas detenidas por las Fuerzas Armadas y Carabineros de Chile, tras el golpe de Estado cívico-militar.
El Puente Bulnes fue un lugar preferente de ejecución de personas detenidas por las Fuerzas Armadas y Carabineros de Chile, tras el golpe de Estado cívico-militar.
El partido-bandera del Frente Amplio, Revolución Democrática (RD), nacido en los claustros de la Universidad Católica, se ha ensuciado las manos recurriendo a recursos fiscales para financiar sus actividades políticas y gastos personales.
Es imperativo entonces partir por reconocer y honrar de manera permanente a todas las víctimas de la dictadura, sin importar origen o militancia, porque detrás de cada una vamos a encontrar seguramente las mismas historias de entrega, compromiso social y sacrificio.
El sindicato tiene que volver a ser la herramienta de combate de las y los trabajadores, no solo una personalidad jurídica. A medida que nuestras concepciones sean de clase y nuestros métodos combativos, la negociación colectiva se fortalecerá, permitiendo que los sindicatos vayan a la lucha siempre que lo vean necesario y no solo cuando la ley se los permita.
La ‘ley anti-toma’, junto a otras, como la recientemente promulgada Ley de Gatillo Fácil son parte de una batería de legislaciones que vienen a fortalecer el Estado contrainsurgente, otorgando mayores facultades a las policías y al poder judicial para criminalizar y reprimir a quienes luchan por sus derechos.
No es por incordiar, pero la encuesta Simce se me atragantó en el gaznate.
En consecuencia, sostenemos nosotros que los sectores dominantes necesitan del sexto gobierno concertacionista y exigirle un aumento de la capacidad represiva del Estado.
En ningún caso el desempeño académico puede ser un factor para definir la cantidad de recursos que se le asignan a la educación. Lo único que logra el SIMCE es perpetuar una lógica de competencia desigual entre establecimientos que termina por precarizar y marginar a las y los estudiantes populares.
Así ya en 1993 el entonces presidente Aylwin declaraba que “la apertura de la economía chilena, la cual llevó a un rápido desarrollo –el proceso de privatización y el cambio de orientación desde una estrategia de importación a una de exportación- fue por supuesto algo que inició el gobierno militar. Nosotros continuamos y aceleramos este aspecto de las políticas previas”
En Chile, donde tuvimos el privilegio de elegir a Salvador Allende, cuya dimensión moral, estatura de estadista y coraje de héroe no conoce parangón alguno, descendimos a un tortuoso Patricio Aylwin, y seguimos cuesta abajo en la rodada con Ricardo Lagos hasta llegar a Gabriel Boric, cuyo nivel intelectual lleva a echar de menos hasta a Michelle Bachelet, lo que ya es decir.