Categoría: Economía
Estados Unidos apuesta a reindustrializarse a costa de Europa. En el ínterin, el dólar y el aparato militar deben mantener al país, flotando por encima de la ley de la gravedad. ¿Será posible? La crisis financiera desatada en tres bancos estadounidenses y el levantamiento del pueblo francés en defensa de sus derechos, son capítulos nacionales de una misma batalla geoeconómica mundial.
En un ejercicio simple, el capitalismo se podría comparar con el proceso de una infección viral. Un virus vive a expensas y de forma parasitaria de la energía y el metabolismo de su huésped. De manera similar, el capital existe únicamente, por la extracción de valor excedente del trabajo y el tiempo vital de los trabajadores.
“Después de tantos años de lucha, no sólo en Argentina, en América Latina, le digo que no hemos luchado para esto. Luchamos por una sociedad libre, más justa, una democracia participativa. No para gobiernos autoritarios donde aumente la pobreza, la marginalidad y la falta de respeto al derecho de las personas y de los pueblos. Hemos arriesgado nuestras vidas, nuestras familias, hemos pasado por las cárceles y las torturas y no fue para llegar a una situación de mediocridad como la que tenemos”. (Adolfo Pérez Esquivel)
Los bancos se apalancan para ganar más, la gente se endeuda para financiar esas ganancias
Las autoridades de Estados Unidos y Europa no paran de repetir en los últimos días que el sistema bancario es sólido y que no hay que preocuparse porque están preparadas para evitar que pueda tener problemas.
«Un banco representa, de una parte, la centralización del capital-dinero, de los prestamistas y, de otra parte, la centralización de los prestatarios. Su ganancia consiste, en general, en recibir a préstamo a un tipo de interés más bajo del que concede a sus clientes». (Marx, El capital, III, FCE, México, 2000: 383)
Contrario al objetivo que espera Occidente, que es el de destruir la economía rusa y debilitar a su gobierno mediante las cientos de “sanciones” que le ha impuesto, hoy el gigante euroasiático las ha ido esquivando y muestra índices de recuperación.
La creciente dependencia de las grandes consultoras está mermando la capacidad del Estado y socavando la rendición de cuentas democrática.