La invasión de Ucrania puede acabar dinamitando la única válvula de escape, ante un escenario de recesión global que ya se estaba gestando en los meses previos.
La invasión de Ucrania puede acabar dinamitando la única válvula de escape, ante un escenario de recesión global que ya se estaba gestando en los meses previos.
La portada del Financial Times del pasado fin de semana rebosaba pesimismo sobre China.
Las consignas de la primera revolución burguesa profunda, que fue la Revolución Francesa, no refirieron al “crecimiento para agrandar la torta”, sino a las banderas indisolubles entre sí de “libertad, igualdad y fraternidad”. El neoliberalismo y su antecesor, el liberalismo que se oponía a la idea de la voluntad general que fue la fuente filosófica de aquellos principios, han combatido a este ideario, reinterpretando el concepto de libertad, escindiéndolo del de la igualdad y la fraternidad y fusionándolo con el “valor” de la propiedad privada ilimitada.
El Primero de Mayo, que debería ser la fiesta de los trabajadores, no de un “trabajo” abstracto, cae este año en medio de una guerra devastadora en el centro de Europa, que comenzó como una sangrienta agresión militar de Putin contra Ucrania, y que asume ya los contornos de una guerra mundial con costes incalculables, de larga duración –pero que podría ser finalmente efímera y catastrófica– para la “victoria” sobre Rusia de un frente de los nuevos dispuestos con dirección angloamericana, a cuyo carro se sube la Unión Europea al tiempo que aparece ya como víctima.
La Reserva Federal es la autoridad monetaria de Estados Unidos y a ella se le encomienda que controle y supervise el sistema financiero y que ejecute la política monetaria con un doble objetivo: la estabilidad de los precios y alcanzar el pleno empleo.
La importancia de sumarse a la Iniciativa de la Franja y la Ruta para construir políticas sólidas e integradas
La economía del fascismo: una economía donde las grandes corporaciones se quedan con las ganancias, mientras los contribuyentes financian las pérdidas ( Murray Rothbard)
El precio del trigo, del que Ucrania y Rusia son grandes exportadores, alcanza precios récord al afectarse la producción y el comercio de cereales, así como de insumos alimenticios y energéticos, debido a la guerra en Europa oriental. Los países importadores más pobres son los más perjudicados.