Guillermo Wierzba

Artículos

Sólo el Estado puede frenar el proceso inflacionario intenso que hoy vive el país.

Las consignas de la primera revolución burguesa profunda, que fue la Revolución Francesa, no refirieron al “crecimiento para agrandar la torta”, sino a las banderas indisolubles entre sí de “libertad, igualdad y fraternidad”. El neoliberalismo y su antecesor, el liberalismo que se oponía a la idea de la voluntad general que fue la fuente filosófica de aquellos principios, han combatido a este ideario, reinterpretando el concepto de libertad, escindiéndolo del de la igualdad y la fraternidad y fusionándolo con el “valor” de la propiedad privada ilimitada.

A la minoría plutocrática hay que enfrentarla con el poder de la movilización y organización popular

En noviembre de 2005 aconteció un hecho fundamental de un largo camino inconcluso en pos de la construcción de la Unidad Latinoamericana. Ese hito fue la detención, en la IV Cumbre de las Américas llevada a cabo en Mar de Plata, del avance hacia la consumación del ALCA (Área de Libre Comercio de las Américas), con la recordada participación de los presidentes Kirchner, Lula y Chávez.

Se cumple una década del corralito, la medida que volcó a gran parte de la sociedad a las calles, forjó el mítico cacerolazo y anticipó el estallido de diciembre de 2001. Ajustes, privatizaciones y extranjerización son la contracara de una sociedad que terminó hundida en la pobreza, con altísimos niveles de desocupación y una alarmante […]