Jorge Marchini

Artículos

El surgimiento de la nueva ola de contagios de COVID-19 ha puesto nuevamente en atención las condiciones y limitaciones de la oferta de vacunas a nivel mundial. La esperanzadora alternativa provista por la ciencia en tiempo récord para combatir la mayor pandemia del último siglo queda desdibujada por la evidencia de un avance lento y desequilibrado de la imprescindible y urgente necesidad de una vacunación mundial generalizada.

Un aniversario que completa una década siempre puede ser una oportunidad o una excusa para el balance y la reflexión de evolución, resultados y perspectivas de sueños y proyectos de una sociedad.

El enorme logro de la ciencia de haber alcanzado en tiempo récord vacunas contra COVID-19 se contrapone, como cruda paradoja, a la mercantilización de la salud.

En noviembre de 2005 aconteció un hecho fundamental de un largo camino inconcluso en pos de la construcción de la Unidad Latinoamericana. Ese hito fue la detención, en la IV Cumbre de las Américas llevada a cabo en Mar de Plata, del avance hacia la consumación del ALCA (Área de Libre Comercio de las Américas), con la recordada participación de los presidentes Kirchner, Lula y Chávez.

La noticia pasó inadvertida, pero puede ser de enorme significación estratégica. La semana pasada el Parlamento Europeo decidió confirmar la redacción de su resolución sobre Política Exterior y Seguridad para el presente año que incluye una mención especial a las negociaciones en relación al acuerdo de libre comercio de la Unión Europea con el Mercosur.