Para la política del Gobierno de aumentar a como dé lugar las exportaciones de commodities para conseguir algunos dólares –que siempre se van por la canaleta de la deuda y la fuga de capitales– los reclamos ambientales aparecen como una amenaza. El supuesto antagonismo entre desarrollo económico y protección ambiental, se convirtió en un debate de cierta notoriedad en este contexto.