Anabel Pomar | 

En Argentina la compañía inunda los campos de transgénicos y de plaguicidas prohibidos en otros lugares del mundo.

Federico Corbière | 

El rugby es o debería ser un deporte de negros en la Argentina, mejor dicho de camisetas negras con el 10 al centro, como esa que trajo los otros días un mensaje de grandeza a propósito de Maradona, y no el recuerdo de las “camisas negras” fascistas que inspiran odio y violencia.

Entrevista a Néstor Pitrola, dirigente del Partido Obrero

Alejandro Bercovich | 

Tras un debate que duró trece horas, la Cámara de Diputados de Argentina aprobó el proyecto de Aporte Extraordinario a las Grandes Fortunas, que este jueves se debate en el Senado. La oposición por parte de las 11.865 personas alcanzadas es feroz. Su egoísmo, insólito.

A Maradona lo perseguían sus demonios, ya no aguantaba más su existencia, su cerebro estaba carcomido por la farlopa, la ansiedad, los delirios de persecución, el síndrome de abstinencia, y los continuos ataques de locura. Su carácter déspota hizo que su familia y amigos lo abandonaran y la soledad le asestó una puñalada trapera ¿Cómo escapar de esta asquerosa vida? Solo la muerte le brindaría la paz que tanto añoraba y que por medios artificiales jamás pudo encontrar.

Rubén Armendáriz | 

Por primera vez desde que asumió la presidencia, hace casi un año, el presidente argentino Alberto Fernández habló -mediante una videoconferencia- con su par brasileño Jair Bolsonaro, para destacar públicamente el rol del Mercado Común del Sur (Mercosur), que ambos integran con Uruguay y Paraguay, como herramienta de integración.

Una identidad enraizada en el territorio, como la del Pueblo Mapuce, se sustenta en una cosmovisión basada en el ordenamiento natural. Va mucho más allá de la “calidad de vida” que propone el capitalismo. No es acumular bienes, ni priorizar el individualismo y el lucro. Implica una continuidad entre naturaleza y sociedad, un sistema de vida en equilibro y armonía.

Argentina en el nuevo escenario latinoamericano

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El fallecimiento de Maradona añadió otro pesar a un año signado por la pandemia. Argentina quedó enlutada por la partida de un ídolo de multitudes. Con cualquiera de sus apodos -pelusa, cebollita, barrilete cósmico, mano de Dios- el gran futbolista derramó felicidad en un país agobiado por el autoritarismo, la frustración y el empobrecimiento. No importa lo que hizo con su vida, sino cómo transformó la existencia de sus compatriotas.

Panorama político-sindical

Mario Hernandez | 

Desde la carta del 26 de octubre, se resolvió la toma de tierras, se puso fin a la cuarentena, se avisó que Argentina iba a buscar un Programa de Facilidades Extendidas con el FMI, se lanzó un programa fiscal financiero y monetario hasta diciembre poniendo un coto al déficit fiscal de 2020 en 7% y no en 8,3% como decía el Presupuesto, y se avanzó con la batería de decisiones fiscales como el rescate del IFE de 9 millones de personas a 2,5 millones, se continuó con la reducción de los ATP, se avisó que en enero arrancaría el descongelamiento de tarifas, y se achicó sensiblemente el programa de precios máximos.

“No me importa lo que haya hecho con su vida, pero cambió la mía”, con esta escueta frase el siempre crudo caricaturista rosarino Roberto Fontanarrosa definía a Diego Armando Maradona, recientemente fallecido de un paro respiratorio en la ciudad de Buenos Aires, a la edad de 60 años.