Bolivia, que atrajo la mirada internacional por su lucha y gobernanza indígena, ha quedado fracturada por las pugnas internas de sus movimientos y la represión estatal.
Bolivia, que atrajo la mirada internacional por su lucha y gobernanza indígena, ha quedado fracturada por las pugnas internas de sus movimientos y la represión estatal.
Los conflictos del mayo boliviano se han encargado de resolver, en los hechos, uno de los debates más promocionados de la política nacional: el supuesto «fin de ciclo» del proceso político inaugurado el 2003.