Entrevista con Plínio de Arruda Sampaio Jr.

Gabriel Brito | 

La pandemia del Coronavirus sigue avanzando con un alcance incalculable en Brasil, mientras que en China ya se habla de una segunda ola de contagio en las ciudades que parecían haber salido de la cuarentena y en el centro del capitalismo los gobiernos están abandonando la ortodoxia liberal en favor de políticas de socorro social. Por otra parte, Brasil patina sobre medidas sanitarias y económicas en la confrontación con una adversidad sin precedentes. Sobre este tema gravísimo, opina Plinio Arruda Sampaio Jr., economista y profesor jubilado de la Unicamp (Universidad de Campinas).

Manifiesto de partidos y líderes de la oposición

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Los frentes Brasil Popular y Pueblo Sin Miedo proponen medidas “para proteger la vida, la salud, el ingreso y el empleo"

Marina Duarte de Souza | 

Emir Sader | 

La pandemia llega a un Brasil políticamente debilitado, paralizado económicamente y desacreditado internacionalmente, llega a un Brasil empobrecido y desmoralizado.

La Justicia, el Congreso y ahora el gabinete dejan solo a Bolsonaro

El ministro de Justicia y el Economía unieron fuerzas alrededor de su colega de Salud, Luiz Henrique Mandetta, en defensa del aislamiento que Bolsonaro tanto critica.

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El embate entre el ultraderechista Jair Bolsonaro y su ministro de Salud, Luiz Henrique Mandetta, estuvo a punto de alcanzar este lunes el grado de combustión máxima.

Cuando el 24 de febrero pasado se detectó el primer ciudadano brasileño, y de la región, infectado de Covid-19, la sociedad reaccionó con apatía y cierto escepticismo porque hasta entonces el mensaje que bajaba desde el gobierno de Jair Bolsonaro y sus adláteres era la negación casi fundamentalista sobre la gravedad de una pandemia que […]

Juan Agulló | 

La Alerta Sanitaria, al igual que en otros países, se va imponiendo en Brasil pese a que su Presidente sigue considerando el Coronavirus como una “gripecilla”

Ni morir de virus, ni morir de hambre. Hay otra manera. La gran mayoría de la gente está horrorizada por la crueldad de las opciones que presentan las dos alas de la clase dominante.

El mandatario brasileño hizo todo lo opuesto a un aislamiento social

El ultraderechista presidente brasileño desfiló a lo largo de más de una hora por Brasilia y su conurbano. Sin barbijo, a menos de un metro de sus escoltas, entró en un supermercado, una farmacia y habló con vendedores ambulantes.