Martintxo Mantxo | 

Ante el regreso de Lula para disputarle la presidencia de Brasil en las elecciones de 2022, y las críticas a la catastrófica gestión de la pandemia, Bolsonaro alienta en su gobierno discursos golpistas.

Raúl Zibechi | 

Para alargar su decadencia, el sistema capitalista patriarcal está militarizando el Estado, y de modo especial algunas de sus funciones “sociales”, como la salud y la educación. Brasil se ha convertido en un laboratorio de políticas para exportar, del mismo modo que la guerra antidrogas fue exportada desde Colombia a México, entre otros.

Gaspard Estrada | 

La semana pasada, Jair Bolsonaro tomó a los brasileños por sorpresa al anunciar una reforma ministerial más amplia que lo previsto, que incluía la salida del ministro de Defensa. Pero la sorpresa fue aún mayor cuando al día siguiente los comandantes de las tres fuerzas militares renunciaron colectivamente en protesta por la destitución de su exjefe. La distopía brasileña parece no tener fin.

Carlos Monge | 

Si bien ya ha habido altos jefes uniformados que, después de salir del Palacio del Planalto enemistados con el ala más ideológica y extremista del bolsonarismo o con los hijos de Bolsonaro, han tratado de tomar distancia de su gestión –los generales Carlos Alberto Santos Cruz, exjefe de la Secretaría de Gobierno, y Otávio Rega Barros, exvocero, son dos ejemplos de ello–, para la opinión pública está claro que, al igual que el exministro de Defensa Fernando Azevedo e Silva, todos ellos se plegaron con entusiasmo en el pasado a la idea de remover al odiado PT del Gobierno y volver al poder santificados por el voto popular. Lo que de alguna manera implicaba restablecer como legítimo y positivo todo lo hecho por la dictadura militar que gobernó a Brasil entre 1964 y 1985.

Brasil vive una aguda crisis sanitaria y ocupa el segundo lugar mundial en contagios y muertes por COVID-19. El gobierno de Bolsonazi arde en llamas.

Entrevista a Sergio Lirio, jefe de redacción del semanario Carta Capital

Pablo Stefanoni | 

Las renuncia de los comandantes de las tres fuerzas, las dimisiones ministros y la crisis sanitaria configuran una nueva crisis múltiple en el gobierno de Bolsonaro, enfrentado al fantasma del impeachment. Todo esto tiene como contexto la vuelta al ruedo político de Lula da Silva.

La reciente explosión de masas contra el gobierno derechista de Paraguay muestra un camino posible para la catastrófica crisis generada por Bolsonaro y el régimen golpista vigente en Brasil. Pero esta no es la única perspectiva.

Carlos Aznárez | 

Convocar a João Pedro Stedile, referente del Movimiento de los Sin Tierra de Brasil, es saber de antemano que todo lo que diga va a estar respaldado por una practica de años junto a las masas campesinas, pero también como hacedor indispensable de alianzas políticas de izquierda anticapitalista. Con él quisimos hablar de la situación actual de su país, sumergido en una crisis sanitaria gravísima y otra más derivada del descalabro producido por el pésimo gobierno de Jair Bolsonaro.

Tras la crisis militar, el presidente brasileño parece debilitado. Pero lejos de romper con él, los uniformados mantienen cargos clave e intentan un lavado de imagen.

Emir Sader | 

En este artículo el autor analiza el cambio ministerial en Relaciones Exteriores y sus posibles consecuencias.