CREONTE. — ¿Y, a pesar de ello, te atreviste a transgredir estos decretos?
ANTÍGONA. — No fue Zeus el que los ha mandado publicar, ni la Justicia que vive con los dioses de abajo la que fijó tales leyes para los hombres.
No pensaba que tus proclamas tuvieran tanto poder como para que un mortal pudiera transgredir las leyes no escritas e inquebrantables de los dioses.
Sófocles