La presencia del presidente cubano Miguel Díaz-Canel en nuestro país, en el marco de la celebración del 211 aniversario del inicio de la lucha de Independencia mexicana, ha significado una gran jugada geopolítica regional del Gobierno federal, dejando a los sectores conservadores sin poder reaccionar como hubieran deseado, ya que apenas y alcanzaron a esbozar alguna de sus acostumbradas diatribas sin sentido.