Las detenciones arbitrarias y la práctica de la tortura son una realidad en México, hoy exponemos el caso de Armando Hernández Sánchez como el ejemplo, hace dos años fue detenido, torturado y encarcelado por motivos políticos, el día 11 de octubre del presente año logramos su libertad y con ello quedó evidenciado la política represiva del gobierno chiapaneco y de la complicidad del gobierno federal en este tipo de graves violaciones a los derechos humanos.