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Colombia es epicentro del debate económico internacional con el Encuentro Internacional «Economía para la Vida»

Fuentes: Rebelión

Colombia es epicentro del debate económico internacional con el Encuentro Internacional “Economía para la Vida”, una cumbre que durante tres días (2-4 de mayo de 2026) reunió en Bogotá a economistas, académicos y líderes políticos de América Latina, Europa, Asia y África, en medio de un contexto global marcado por la incertidumbre financiera, la crisis climática y las tensiones geopolíticas. La apuesta fue clara: abrir el debate hacia un nuevo orden económico que priorice la equidad, la sostenibilidad y el papel del Sur Global en la toma de decisiones.

Durante la apertura del encuentro -impulsado por el Ministerio de Educación Nacional, la Internacional Progresista y el Centro de Pensamiento Vida de Bogotá- participaron Simón Gómez, del Centro de Pensamiento Vida; Harold González Duque, director de la Academia Diplomática Augusto Ramírez Ocampo; María Luisa Ortega, Matt Kirkegaard y Cristhian Pino, representantes de la Internacional Progresista; y María Camila Barrera, jefe de la Oficina de Cooperación y Asuntos Internacionales del Ministerio de Educación Nacional.

«Hoy Bogotá se convierte en un escenario de diálogo global para pensar respuestas distintas frente a las desigualdades, la crisis climática y los desafíos del mundo a los cuales debe responder la educación en Colombia», afirmó María Camila Barrera.

Christian Pino apunto que: «Este encuentro forma parte de un proceso más amplio, un ciclo de conferencias que venimos impulsando desde 2024 hacia la construcción de un nuevo orden económico internacional, que hoy queremos continuar desde Colombia, porque aquí se proyecta un pensamiento económico renovador, que interpela las estructuras vigentes y propone alternativas frente a la policrisis global que enfrentamos”.

Por su parte, Simón Gómez, coordinador del Centro de Pensamiento Vida de Bogotá, destacó que este espacio «abre una conversación internacional sobre modelos económicos más humanos, democráticos y sostenibles desde las voces y experiencias de los pueblos del Sur Global».

La académica Itayosara Rojas documentó la revolución impulsada por la ministra de agricultura Martha Carvajalino, afirmando que “ el sector agropecuario creció 9,1% en 2024 y 9,3% en 2025 en Colombia, además esto responde a una estrategias del gobierno nacional donde en más de 540 municipios se han creado comités de Reforma Agraria, esto reconoce un movimiento social agrario, vigoroso en respaldo a las políticas redistributivas que a su vez aporta a la construcción de la transformación productiva y estructural del campo colombiano”.

En el panel “Ante la crisis del régimen de acumulación neoliberal, el retorno del Nuevo Orden Económico Internacional” la economista, Jayati Ghosh (India) subrayó que “construir este nuevo orden económico internacional es una necesidad, porque el modelo actual fracasó y necesitamos tomar acciones en momentos críticos. En las últimas tres décadas los procesos económicos y tecnológicos han creado las mayores desigualdades al interior de los países y a nivel global, con fuertes impactos en términos sociales como ambientales”. Precisó que estamos en una “Emergencia de inequidad”, que se da por el “aumento global del poder en pocas personas que crean y cambian leyes y regulaciones que han desembocado en una crisis económica y aunque en los últimos tiempos hay procesos innovadores de tecnologías y del conocimiento, se orientan para la acumulación de la riqueza y no para la reducción de la desigualdad”.

Isabel Estevez, economista ecuatoriana del desarrollo, explicó la importancia de luchar en contra del mercado de armas, declarando que «Una economía para la vida no es que 400 millones de niños sufran hambre, que personas estén trabajando tiempo completo en varios empleos, que no pueden dar vivienda a sus familias, que la diferencia de esperanza de vida entre ricos y pobres sea de más de una década (…) y no es donde gran parte de nuestros recursos se destinen no a satisfacer necesidades, sino a alimentar la maquinaria de destrucción del complejo militar-industrial”.

Cecilia Rikap, economista argentina, especializada en política internacional y economía de la innovación enfatizó: “¡Soberanía es poder decidir! y la soberanía tecnológica es una extensión de la democracia, centrada en el poder de elección sobre quién desarrolla la tecnología y bajo qué condiciones se recopila o protege la información estratégica de una región. No vivimos un capitalismo de mercado. Se camufla como relaciones mercantiles, pero no hay relaciones mercantiles: hay relaciones de planificación autoritaria, no solo en manos de gobiernos, sino cada vez más de grandes corporaciones multinacionales”.

Isabella M. Weber, catedrática de economía en la Universidad de Massachusetts Amherst, agregó que «La ley de la jungla no es natural sino construida: en medio de crisis y escasez, urge una economía para la vida que rompa con esa lógica, defienda la equidad en los precios y apueste por coordinación, cooperación y coexistencia pacífica. La vida no puede ser un efecto colateral del mercado; otro modelo es posible”.

Daniel Ossa, Profesor de la Universidad de Denver y PhD en Economía de la Universidad de Utah, EEUU, ha destacado que “Debemos detener la carrera capitalista basada en suprimir salarios y poder garantizar el bienestar para la mayoría.

Necesitamos un orden económico que democratice la escalera y rompa las relaciones centro-periferia. Hay que empoderar sectores que no operen desde la ganancia privada, sectores públicos en los que los trabajadores estén al mando como las cooperativas y la economía popular”.

«El neoliberalismo fracasó»: ministros y expertos cuestionan el neoliberalismo

En el Encuentro Internacional “Economía para la Vida”, ministros, académicos y líderes internacionales coincidieron en que el neoliberalismo atraviesa una crisis estructural, lo que abre la puerta a replantear el modelo económico hacia uno enfocado en la vida, el empleo digno y la justicia social.

El espacio reunió distintas corrientes críticas del modelo dominante, con el objetivo de proponer alternativas frente al aumento de la desigualdad y la concentración de la riqueza.

Uno de los pronunciamientos más fuertes fue el del ministro de Educación, Daniel Rojas Medellín, quien cuestionó los fundamentos del modelo económico vigente. “El mundo ha sido gobernado durante los últimos 40 años por un marco económico que presume neutralidad técnica y política, pero que ha provocado que los pobres sean cada vez más pobres y los ricos cada vez más ricos”, afirmó.

El funcionario progresista advirtió que muchas decisiones presentadas como técnicas en realidad responden a intereses políticos y económicos, lo que ha impactado negativamente el bienestar social.

¿Qué propone la “economía para la vida”?

Desde este enfoque, se plantea un modelo que priorice la dignidad humana sobre las lógicas del capital financiero. “Nos reunimos para pensarnos una economía distinta, una economía no al servicio de intereses voraces que desprecian el hermoso valor de la vida”, expresó el joven ministro Daniel, que, en su responsabilidad anterior, se ha destacado como director de la agencia gubernamental por la utilización social de bienes, tierras y capitales secuestrados, en forma de extensión de dominio, a los grandes mafiosos y corruptos de Colombia.

El ministro aseguró que durante décadas las decisiones económicas han sido presentadas como técnicas, cuando en realidad responden a intereses políticos y económicos que terminan sacrificando el bienestar de millones de personas. “Nos reunimos para pensarnos una economía distinta, una economía no al servicio de intereses voraces que desprecian el hermoso valor de la vida”, expresó.

Rojas también cuestionó los modelos económicos centrados exclusivamente en el control de la inflación y criticó las políticas que mantienen altos niveles de desempleo bajo supuestos económicos alejados de la realidad social. “Sabemos que el pleno empleo no es una simple cuestión técnica, es profundamente política”, señaló.

Durante su intervención, el ministro advirtió que muchas decisiones de política económica terminan subordinando el empleo digno, la transformación productiva y la reducción de las brechas sociales a las lógicas del capital financiero. “El empleo digno y la transformación productiva terminan siendo sacrificados por modelos económicos que se presentan como neutrales”, afirmó.

Daniel Rojas defendió además la necesidad de abrir el debate económico a nuevas corrientes de pensamiento y cuestionó que durante años solo se haya enseñado una visión económica dominante en buena parte de las universidades. “Por curiosidad intelectual, por ética o por conciencia progresista, muchas personas hemos buscado respuestas distintas frente a esa economía del fracaso”, sostuvo el ministro Daniel Rojas.

¿Cuál debe ser el nuevo modelo económico para no repetir las viejas fórmulas del fracaso, la desigualdad y la pobreza?

Yo he acompañado personalmente el ministro Daniel Rojas en algunas entrevistas con medios públicos en el Centro Ágora el pasado 4 de mayo, a las h. 4,20pm, y me ha comentado que “Este espacio no es simplemente académico sino profundamente político, debe ser una apuesta para construir un nuevo consenso, sin repetir viejas fórmulas, pero siempre y para siempre colocando la vida en el centro de las prioridades”.

Pregunto al ministro Daniel Rojas (que tiene un liderazgo impresionante desde las elecciones con Colombia Humana y muchas interlocuciones académico-militantes con el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales CLACSO), ¿Por qué el Ministerio de Educación decide apoyar el Festival “Economía Para La Vida”?

Conversé con el ministro Daniel Rojas y dijo: “Está claro que el rol de la educación en cualquier sociedad es promover que ningún saber sea censurado (…) La sociedad colombiana tiene todo el derecho de conocer otras teorías, otros conceptos y otros trabajos científicos que se han desarrollado a nivel mundial y tienen incidencia en el bienestar de las sociedades”.

En el marco del encuentro académico “Economía Para La Vida” en Bogotá, la discusión se sitúa en la necesidad de una reconfiguración estructural del modelo de desarrollo, desde una perspectiva de economía política que fortalezca la soberanía productiva. Esto implica una transformación productiva basada en la descarbonización con justicia social, mediante la reasignación de inversiones hacia sectores intensivos en conocimiento y sostenibilidad; una revolución agraria que eleve la productividad rural, garantice seguridad alimentaria y cierre brechas territoriales; y una política industrial activa orientada a la sofisticación tecnológica, la sustitución estratégica de importaciones y la generación de encadenamientos productivos internos.

Además, resulta central en la discusión, una arquitectura macroeconómica que articule política fiscal progresiva, coordinación monetaria y regulación financiera, con el objetivo de movilizar recursos hacia la economía real y no hacia la especulación. La redistribución del ingreso no debe entenderse únicamente como resultado, sino como condición para dinamizar la demanda agregada y sostener procesos de crecimiento inclusivo.

En este sentido, varias de estas líneas ya han comenzado a implementarse en el Gobierno del presidente Petro, abriendo el camino para su profundización y continuidad, en aras de seguir avanzando en mejoras tangibles en productividad, equidad y bienestar”, concluyo el ministro de educación de Colombia, Daniel Rojas.

El exministro argentino Martin Guzmán recuerda la “Economía que mata, según Papa Francisco”

El exministro de Economía de Argentina (2019-2022) y miembro de la Pontificia Academia de Ciencias Sociales del Vaticano, Martín Guzmán ha subrayado el liderazgo mundial de Papa Francisco, afirmando que “la Economía para la vida es muy relacionada a la visión de Papa Francisco que recordamos en este seminario, un año después de su muerte, que revela las imposiciones de la economía que mata, porqué, por ejemplo FMI da condicionalidad política que obliga a los estados cortar la inversión en educación, en lo social, es un factor destablizante que provoca crisis y mayores problemas sociales del Sur global. NO aceptamos esta entrampa.”.

El exministro de Economía de Argentina (2019-2022) y miembro de la Pontificia Academia de Ciencias Sociales del Vaticano, Guzmán expuso en abril de 2026 en la Universidad Católica de Argentina UCA de Buenos Aires sobre el “Informe Jubilar”, un documento impulsado por el papa Francisco que propone cambios estructurales en el sistema financiero internacional y advierte sobre una creciente crisis de deuda en los países en desarrollo.

Guzmán, exministro de Economía de la Nación, destacó que el informe surge ante la necesidad de repensar el funcionamiento del sistema financiero internacional, especialmente en un contexto marcado por crisis sucesivas como la pandemia, la guerra en Ucrania y el aumento del endeudamiento en los países en desarrollo.

“El papa entendía que hacía falta una voz distinta para discutir cómo debía reformarse el sistema multilateral”, señaló, al tiempo que remarcó que las instituciones creadas tras la Segunda Guerra Mundial no han logrado garantizar una prosperidad global equitativa. Durante su exposición, el economista hizo foco en las asimetrías del sistema financiero global. Explicó que mientras los países desarrollados acceden a financiamiento en condiciones favorables incluso en momentos de crisis, los países en desarrollo enfrentan el fenómeno inverso: cuando más necesitan recursos, el capital se retrae. “Esto exacerba las desigualdades y tiene consecuencias concretas en la vida de las personas”, advirtió.

En ese sentido, cuestionó el funcionamiento de organismos como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, señalando que muchas veces no cumplen un rol compensador de esas asimetrías. Como ejemplo, mencionó el aumento del costo de los préstamos internacionales tras la suba de tasas en los países centrales a raíz de la guerra en Ucrania. “¿Cómo puede ser que países sin responsabilidad en ese conflicto tengan que pagar más por su deuda?”, planteó. Guzmán también puso el foco en las consecuencias concretas de este esquema sobre la vida de las personas. En ese sentido, presentó datos que evidencian el creciente peso del pago de intereses en los presupuestos nacionales.

En algunos casos, explicó, los países destinan más recursos al pago de deuda que a áreas clave como salud o educación. “Hoy hay más de 3000 millones de personas que viven en países que gastan más en deuda que en educación”, señaló.

A partir de ese diagnóstico, habló de una “crisis del desarrollo”, marcada por recortes en inversión social, deterioro de servicios públicos y un impacto directo en la calidad de vida. Entre los principales ejes, Guzmán mencionó la necesidad de crear un marco jurídico global que permita reestructurar deudas de manera ordenada, evitando negociaciones fragmentadas y dominadas por relaciones de poder.

“Hoy no existe un sistema claro: es, en muchos casos, la ley de la selva”, explicó, en referencia a los procesos de negociación con acreedores. También planteó la importancia de regular los flujos de capital, diferenciando entre inversiones productivas y movimientos especulativos que pueden desestabilizar economías.

Otro punto central es el rol de los organismos internacionales. En ese sentido, cuestionó el uso de recursos públicos para garantizar el cobro a acreedores privados en contextos de deuda insostenible.

Más allá del contenido técnico, Guzmán destacó el rol personal del Papa Francisco en la elaboración del informe y en la generación de consensos a nivel internacional.

“Cuando Francisco entraba en escena, tenía un poder basado en la persuasión”, afirmó. Relató episodios concretos en los que la intervención del pontífice facilitó avances en negociaciones complejas, como la reducción de sobrecargos en las tasas del FMI. Asimismo, subrayó la capacidad de Francisco para convocar a actores diversos. “Se reunieron 33 referentes de la economía mundial que difícilmente hubieran dialogado entre sí, pero lo hicieron por él”, señaló.

En el cierre, Guzmán remarcó que el legado de Francisco en materia económica no se limita al plano conceptual, sino que ya está influyendo en debates globales. “Este trabajo va a marcar la agenda al menos durante una década en la discusión sobre las finanzas internacionales”, aseguró. Y concluyó con una reflexión personal: “Francisco impulsó la idea de una economía al servicio de la gente, basada en la justicia social, pero entendiendo el rol de los mercados. Ese equilibrio es parte central de su legado”.

Yo también he participado activamente en la construcción de esta “Economía de Francisco”, con la semana de trabajo en el Vaticano y la audiencia con Papa Francisco el día 20 de octubre de 2017, documentada en mi libro “Cambio Civilizatorio y Nuevos Liderazgos Sociales» – Ediciones Antropos, Bogotá 2018, prólogo del Cardenal Peter Turkson, Prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral de la Santa Sede.

La política de Papa Francisco y la Revolución Ciudadana de Rafael Correa, contada por Andrés Arauz

Recuerdo el joven ministro Andrés Arauz, muy joven, acompañando al presidente Rafael Correa al simposio organizado por la Pontificia Academia de las Ciencias Sociales del Vaticano (el principal think thank del Papa Francisco) 25 años después de la encíclica de Juan Pablo II ‘Centesimus Annus’, el día 15 de abril de 2016.

“Vivimos en un mundo que es el imperio del capital y el gran desafío del siglo XXI es lograr la supremacía de las personas sobre el capital” afirmó el presidente Rafael Correa.

El ministro Andrés Arauz, ya director del Banco Central del Ecuador, fue testigo de un encuentro histórico en Vaticano entre Papa Francisco, el presidente Correa, el presidente boliviano Evo Morales y el aspirante presidencial, el demócrata estadounidense Bernie Sanders (fundador de la Internacional Progresista), rompiendo la etiqueta, antes de la contienda electoral en EE.UU, afirmando que «Francisco inspira al mundo, ha abierto los ojos a la gente una vez más. Estoy impresionado con el Papa Francisco, y con su visión de una economía mundial que trabaja por todas las personas”.

En Bogotá, el ex candidato presidencial en 2021, Andrés Arauz ha realizado un discurso contundente sobre algunos ejemplos claros y aterrizados de la Política y de la Economía para la vida, que encuentran mucha sintonía con las 3T-Trabajo-Tierra-Techo del Papa Francisco, afirmando que «durante los gobiernos del presidente Correa, hasta 2017, hemos avanzado mucho en el régimen del Buen Vivir, y los derechos desc, en la nueva constitución de 2008,por el acceso a educación, vivienda, salud, alimentos, construyendo tiempo dedicado a la comunidad, a la familia y el respeto con la naturaleza.

Logramos las metas de la reforma urbana, la transformación productiva, de reducir la importación de alimentos y alcanzar los derechos humanos.

Nuestro sueño de gobierno fue de aterrizar en agendas de propuestas concretas por el cambio, a través de proyectos participativos, dar la lucha en realidades tangibles de la vida de los pueblos.

Prioridad fue la soberanía alimentaria y medidas agrícolas para proteger el campesinado, eso en contra del Tratado de libre comercio TLC. Nos demandaron Telefónica y otras multinacionales. Empezamos a des-mercantilizar la vida en favor de los derechos humanos y las necesidades del pueblo.

Vimos los obstáculos del orden económico internacional injusto, que quiere privatizar el conocimiento.

Tuvimos conflictos con las fuerzas de las elites, del capital transnacional y el capital financiero de las transnacionales. En Ecuador enfrentamos con valentía el capital financiero.

Realizamos la histórica auditoria de la deuda externa (cfr. Informe Final de la Auditoría Integral de la Deuda Ecuatoriana), con el liderazgo del Canciller, Ricardo Patiño, fundador de “Jubileo Guayaquil” y descubrimos fuentes ilegales de pactos corruptos que querían renovar la deuda ilegítima.

Decimos que como gobierno de la Revolución Ciudadana no vamos a pagar la deuda ilegítimo. Y fue una decisión histórica, con la sociedad civil. En esta forma en Ecuador se liberó 20 % del PIB, que antes era destinado a pagar la deuda y sus servicios.

Este 20 % del PIB, el Gobierno de Rafael Correa, tubo la osadía de construir, muchas escuelas, hospitales, Universidades, centros infantiles por el Buen vivir y logramos las universidades públicas gratuitas.

Triplicamos la recaudación de impuestos y como perspectiva de soberanía nacional logramos reducir los millones de dólares en los paraísos fiscales.

Declaramos que el petróleo y los recursos naturales pertenecían al estado como patrimonio estatal y enfrentamos las multinacionales y nos demandaron y allí es absurdo el sistema judicial interno del Banco Mundial, del Ciade.

Ahora pasa lo mismo que atacan Petro, las empresas del petróleo, de recursos fósiles internacionales, el Ciade ha denunciado Petro y Colombia por la decisión de descarbonizar.

Es una lucha política real en favor de la economía de la vida que construimos en Ecuador y demostramos que es posible derrotar a las transnacionales”, concluyo Andrés Arauz.

Otro compañero del gobierno Correa presente en Bogotá fue Guillaume Long, ex ministro de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana de Ecuador, que habló de protección colectiva frente a sanciones, también como actual asesor diplomático del Grupo de La Haya que lideran los gobiernos de Suráfrica, Colombia, Palestina y otros 40 países: «Hacerlo de forma coordinada y colectiva para ser más eficientes, más eficaces, pero también para protegerse de las amenazas, las sanciones, los castigos de Estados Unidos en particular. La acción colectiva más evidente, más obvia, más fácil, más natural, más intuitiva es la acción colectiva regional, el regionalismo».

El ex canciller Guillaume Long ha agregado que “el candidato presidencial Andrés Arauz perdió las elecciones en febrero de 2021 por pocos céntimos de diferencia con Noboa por la intromisión e injerencia del Fiscal colombiano de la Nación, Barbosa que viajo a Quito para denunciar muchas falsedades, como la financiación del Eln a la campaña de la Revolución Ciudadana”.

Cinco tesis para un nuevo orden económico: El mensaje del ministro de hacienda en el cierre del foro

En el cierre del foro “Economía para la Vida: Hacia un Nuevo Orden Económico Internacional”, el ministro de Hacienda Germán Ávila expuso cinco tesis para replantear el modelo económico, centradas en la reducción de la desigualdad, el fortalecimiento del Estado y la necesidad de medir el bienestar más allá del crecimiento.

El ministro inició señalando que el bienestar no debe medirse únicamente en el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB), sino en condiciones concretas de vida como el acceso a vivienda, el salario digno y la superación de la pobreza. A partir de esa premisa, expuso una serie de planteamientos sobre desigualdad, política salarial, rol del Estado, política monetaria e indicadores económicos.

1. La desigualdad no es natural

El ministro señaló que la desigualdad es resultado de decisiones políticas y no una consecuencia inevitable del crecimiento. Indicó que, durante décadas, se ha asumido que el mercado corregiría estas brechas, aunque la evidencia muestra una creciente concentración de ingresos. En el caso colombiano, explicó que la estructura tributaria, con exenciones y deducciones, ha reducido la capacidad redistributiva del Estado.

2. El salario real como herramienta de redistribución

Sostuvo que el ingreso laboral es un mecanismo directo para mejorar el bienestar. Afirmó que el debilitamiento del poder adquisitivo de los trabajadores ha sido consecuencia de decisiones de política, y que los periodos de mayor prosperidad han coincidido con salarios en aumento y negociación colectiva.

3. El Estado como motor del desarrollo

El ministro planteó que el Estado no debe limitarse a intervenir en crisis, sino que debe asumir un rol activo en la promoción de la innovación, la inversión y la protección de sectores estratégicos. Señaló que el gasto público, en especial el social, debe entenderse como inversión y no como caridad.

4. La política monetaria tiene efectos distributivos

Indicó que decisiones como las tasas de interés no son neutrales, ya que pueden beneficiar a quienes tienen activos financieros y afectar a quienes dependen del crédito. Señaló la necesidad de coordinar la política fiscal, monetaria y salarial para evitar impactos desiguales.

5. El PIB es un indicador limitado

El ministro afirmó que el crecimiento económico no refleja completamente el bienestar de la población. Señaló que otros indicadores, como la reducción de la pobreza o el desempleo, deben considerarse para evaluar los resultados de la política económica.

En el cierre, sostuvo que el nuevo orden económico debe centrarse en el bienestar de las personas, incorporar la economía del cuidado y reconocer el valor de los bienes comunes. También destacó la importancia de mantener independencia en la política económica y una gestión estratégica de la deuda pública.

Con estas cinco tesis, el ministro German Avila concluyó su intervención enfocándose en los instrumentos de política y en la necesidad de replantear los criterios con los que se mide el desarrollo.

Conclusión

La vida en el centro es la forma más poderosa de construir resistencia, ha evidenciado Hamza Hamouchene, escritor e investigador de Argelia: “No habrá justicia climática global sin la liberación palestina🇵🇸. La dominación imperialista estadounidense se basa en Israel como puesto avanzado que salvaguarda los intereses geopolíticos y las monarquías reaccionarias del golfo, ricas en petróleo, en el corazón del capitalismo fósil global. Palestina es un frente global contra el capitalismo, contra la supremacía blanca y una prueba de fuego para nuestras políticas de economía de la vida”

Alberto Garzón, exministro de consumo del gobierno de España, ha enfatizado que «Para mucha gente de fuera de Colombia, lo que ocurre aquí es una referencia, un modelo a seguir, un aprendizaje de valentía frente a obstáculos (…) Hay que convertir la vida en algo que merezca la pena ser vivida, y para eso no lo podemos hacer solos: tenemos que organizarnos en sindicatos, en comunidades, internacionalmente, porque en esto nos va literalmente la vida”.

Fadhel Kaboub (Túnez), economista tunecino-estadounidense conocido por su labor académica y su activismo en favor de la soberanía económica del Sur Global en la clausura del Festival de Bogotá ha destacado que “La Unión del sur-sur es una estrategia de supervivencia, no tenemos opción más que la cooperación. Debemos formar una coalición de países soberanos, decolonizados para que como conjunto podamos negociar. Podemos hacerlo mañana si queremos, es posible en la práctica, pero debemos hacer una coalición. Habrá retos, oposiciones, pero hay aliados estratégicos que nos respaldarían”.

María Luisa Ortega, de la Internacional Progresista advirtió que “décadas de exclusión y guerras nos han llevado a una crisis ecosistémica crítica, sostenida por un modelo que extrae riqueza del sur al norte global. Propongo ampliar la coalición de países, consolidar la unión de los pueblos y construir un programa histórico que rechace la extracción imperial y demuestre que una alternativa progresista sí es posible”.

Concluyendo, Colombia aprovechó el encuentro para presentar una nueva red de expertos en diplomacia económica y científica, orientada a fortalecer la producción de conocimiento estratégico en temas como integración regional, reindustrialización, sostenibilidad y geoeconomía de recursos.

Durante el cierre, el ministro de Educación, Daniel Rojas subrayó que el objetivo del encuentro fue abrir espacio a ideas que durante años se consideraron incuestionables. Señaló que conceptos como aceptar altos niveles de desempleo o limitar la política monetaria al control de la inflación están siendo revisados a la luz de nuevas realidades sociales.

El funcionario progresista insistió en que “cualquier transformación económica debe ir de la mano de una transformación educativa con enfoque territorial, y defendió el cambio en el modelo de financiación de la educación superior pública, orientado a fortalecer la oferta en lugar de depender del endeudamiento de los estudiantes. El aumento en la inversión ha permitido ampliar la presencia de universidades públicas en regiones históricamente excluidas y avanzar en proyectos estratégicos en áreas como infraestructura, salud e inteligencia artificial”.

Con el cierre de este encuentro, Colombia buscó posicionarse como un actor activo en la construcción de una conversación global que no solo cuestiona el presente, sino que intenta delinear un nuevo horizonte económico. Uno en el que la vida de los pueblos, y no únicamente el crecimiento, sea el eje de las decisiones.

*Cristiano Morsolin, investigador y trabajador social italiano radicado en Latinoamérica desde 2001, autor de 10 libros en 5 idiomas. Analiza las relaciones entre derechos humanos, movimientos sociales, políticas emancipadoras y la geopolítica de Papa Francisco. Fue recibido por el Papa Francisco en audiencia en Vaticano en octubre de 2017 y fue co-organizador del encuentro internacional de los movimientos populares con Papa Francisco en Verona (mayo de 2024). Co-fundador del Observatorio sobre la Región Andina SELVAS (Milán, 2001), del Observatorio sobre las mafias “Liberande” (promovido por la red LIBERA, Roma, 2007). Es comentarista invitado por los mass-media internacionales: SIR-Servizio Informazioni Religiose (Vaticano), Religión Digital (Madrid), Cipsi (Roma), Vita (Milán), Corporación Latinoamericana Sur (Bogotá). Su último libro: “Nunca Mas Estado Genocida. El boicot europeo en contra de las armas y de las mafias de Colombia” (Ediciones Antropos, 2023, comentario final del Cardenal Michael Czerny).

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.