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La educación zapatista

Fuentes: La Jornada

Los zapatistas de Chiapas siguen mostrando que la utopía está al alcance de la mano, y lo más significativo es que uno de sus mayores logros sea en materia educativa.1. Los últimos 20 años han estado marcados en México y en América Latina por la resistencia popular en todos los ámbitos al proyecto depredador del […]

Los zapatistas de Chiapas siguen mostrando que la utopía está al alcance de la mano, y lo más significativo es que uno de sus mayores logros sea en materia educativa.

1. Los últimos 20 años han estado marcados en México y en América Latina por la resistencia popular en todos los ámbitos al proyecto depredador del neoliberalismo, de la cual La Jornada es una expresión fundamental, y que sigue teniendo en el zapatismo una referente clave.

2. La creación de los caracoles y de las juntas de buen gobierno hace poco más de un año constituyó un paso muy importante de los campesinos indígenas zapatistas de Chiapas para llevar a la práctica los acuerdos de San Andrés, mostrando al mismo tiempo que querían ser parte activa de México, como subraya el subcomandante Marcos en su texto Leer un video (La Jornada, 19-26 de agosto), y la experiencia de estos meses muestra que el proceso social ha consolidado la autonomía de las comunidades, pero integrándolas más al resto del país, con lo cual se desmiente a los que hablaron de un supuesto riesgo de balcanización.

3. Los zapatistas han tenido innumerables avances en esta experiencia única, pero acaso el más importante, como dice Marcos, es que están aprendiendo a construir, ‘no sin fallas y tropiezos’, un buen gobierno, y ante la crisis de las instituciones políticas heredadas desde el siglo XVIII y el desastre administrativo del foxismo, esto hace de Chiapas un laboratorio para el futuro.

4. La experiencia zapatista ha sido muy rica en diversos aspectos, y da cuenta de los triunfos y fracasos de un pueblo que busca su propio camino en el complejo y hostil escenario de la globalización neoliberal, pues implica proyectos de salud, de producción, de comercialización, de mejoramiento del suelo, de agroecologia o de ganadería, aunque ninguno tan importante y significativo como el educativo. La organización autónoma de las comunidades zapatistas ha avanzado de manera notable en los municipios autónomos de los cinco caracoles, pero lo que más llama la atención es la consolidación del proyecto educativo.

5. La educación ha sido una de las cuestiones básicas para el EZLN desde 1994 por la negligencia del gobierno federal en la materia y las deficiencias de la escuela oficial, y ahora de sus perversiones, y hoy es concebida como ‘el arma más poderosa’ de los indígenas zapatistas para el cambio y, sobre todo, como la base de la resistencia zapatista, como decían las autoridades autónomas de una región a Gloria Muñoz Ramírez, quien hace un recuento de la experiencia de las comunidades en su texto Chiapas, la resistencia, publicado como suplemento en el 20 aniversario de La Jornada (19 de septiembre), en el que, tras revisar lo acontecido en los caracoles de La Realidad, Oventic, La Garrucha, Morelia y Roberto Barrios, destaca la trascendencia del proyecto educativo, sobre todo porque entraña una nueva concepción del mundo en la que no se justifica la explotación.

6. La educación ha constituido la clave del proyecto zapatista para el futuro. La única coincidencia entre el gobierno foxista de extrema derecha, que se instaló en medio de la confusión de los mexicanos el 1º de diciembre de 2000, y las comunidades zapatistas de Chiapas, que se asumen autónomas en cumplimiento de los acuerdos de San Andrés, es que comparten la convicción de que la educación pública tiene un valor estratégico, pues puede contribuir a que los mexicanos de mañana estén más sometidos al proyecto ideológico y político de las multinacionales, como pretende Fox, o sean por el contrario capaces de desarrollarse en libertad y defendiendo el derecho a la diversidad, como sostienen los zapatistas con una convicción que ha hecho de la resistencia el sostén fundamental de su vida.

7. En la escuela oficial los niños dejaban de ser indígenas y en las escuelas autónomas se fomenta ahora su identidad, con lo que se abre una nueva alternativa para el país que se halla en las antípodas de las tesis neoliberales, que en materia educativa llevan a la uniformidad y al sometimiento a una verdad única. Mientras la SEP busca rescribir la historia del país al gusto de los intereses trasnacionales y ha eliminado la historia de los pueblos indios, en las primarias zapatistas se enseña ‘la historia real’.

8. La apertura, el 6 de septiembre pasado, de 83 nuevas escuelas primarias rebeldes autónomas zapatistas en las regiones autónomas definidas desde agosto de 2003, y en las que se imparte el sistema educativo zapatista de la Semillita del Sol (Milenio Diario, 7 de septiembre), constituyó, por lo mismo, un paso adelante muy significativo en la lucha de los pueblos indios por defender su identidad y, en sentido más amplio, de los mexicanos que aún defienden los valores fundamentales de la nación. El Sistema Educativo Autónomo Revolucionario Zapatista de Liberación Nacional (SEARZLN) se extendió tras la graduación de una nueva generación de instructores en la secundaria rebelde Primero de Enero del caracol de Oventic, la primera secundaria zapatista, y plantea hoy la posibilidad de una nueva alternativa no sólo para la región, sino para todo el país, y una vez más son los que menos tienen los que ofrecen una salida.

9. La resistencia activa de los zapatistas a lo largo de todos estos años ha suscitado suspicacias, recelos y hasta críticas de ‘la izquierda’ y el feroz encono del gobierno federal y de los poderes trasnacionales, pero nadie puede negar que es la expresión auténtica de las comunidades indígenas que buscan libremente su propio camino y, sobre todo, que han alcanzado logros notables, a pesar de los obstáculos que han enfrentado.

10. Los gobiernos ultraderechistas que se han establecido en América Latina en los últimos años han buscado como prioridad desmantelar las instituciones públicas de enseñanza, y el de Vicente Fox, que es uno de los que tienen rasgos más fascistoides en el continente, busca a toda costa privatizar la enseñanza y someter su cometido a las tesis neoliberales, y en este contexto la resistencia zapatista adquiere múltiples significados.