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La humanidad bajo la era capitalista del preapocalipsis

La macabra guerra caliente de los botones y los «yoes» nucleares

Fuentes: Rebelión

La guerra declaratoria (ya no fría sino cada vez más candente) de los «botones» y de los «yoes» atómicos que se desató recién comenzando el 2018 se trata de un mortífero «regalo de año nuevo» para los habitantes del planeta tierra. El toma y daca de declaraciones entre el «bomb man» presidente de los Estados […]

La guerra declaratoria (ya no fría sino cada vez más candente) de los «botones» y de los «yoes» atómicos que se desató recién comenzando el 2018 se trata de un mortífero «regalo de año nuevo» para los habitantes del planeta tierra.

El toma y daca de declaraciones entre el «bomb man» presidente de los Estados Unidos de América Donald Trump y el «rocket-man» jefe de Estado de Corea de Norte, Kim Jong-on, presagia cada vez con más cercanía, empiria y terrorífico desparpajo que el capitalismo tanático trasnacional actual desenvaina sin ningún tipo de autocontrol (por ninguna de las supuestas instancias mediadoras y armonizadoras del caos global, ni siquiera la ONU y sus instancias) las armas nucleares para tratar de mantener su desbocado (des)orden mundial contra la humanidad, la ecología y la preservación planetaria.

En efecto, el 2 de enero el líder norcoreano Kim Jong-un se valió de su discurso a la nación por el Año Nuevo para reiterar macabramente que su país es un Estado nuclear y advertir de que él tenía a su alcance, de manera permanente el «botón atómico»; dijo que «el botón nuclear está siempre en su escritorio». A lo que el presidente Donald Trump respondió con un también macabro tuit que «alguien de ese debilitado y famélico régimen puede por favor informarle que yo también tengo un botón nuclear, que es mayor y más poderoso que el suyo y que el mío sí funciona».

Este necrófilo intercambio de amenazas preapocalípticas, no es otra cosa que la enésima advertencia entre los espeluznantes Jong-un y Trump de que están «preparados» para apachurrar sus respectivos «botones», apachurrando y desapareciendo con ello a la humanidad y al planeta entero (incluido al sistema solar mismo).

Así, la invitación a encontrarse y al diálogo entre los gobiernos de las dos Coreas (la del norte y la del sur) es sólo el cebo para poder seguir jugando a las vencidas, pues mientras Corea del Norte sigue preparando más pruebas de misiles de largo alcance o intercontinentales, Corea del Sur sigue reforzando sus sistema de protección antimisiles ante las maniobras nucleares y misilísticas de Corea del Norte y organiza constantemente maniobras militares conjuntas con Estados Unidos.

Todo ello como si la vida de [email protected] en esta entidad planetaria GAIA-GEA fuera un juguete en manos de púberes infantilizados para ver quien tiene los misiles y los botones más grandes, más fuertes y más funcionales.

Pero todo este «juego guerrerista, inédito en la historia (o mejor dicho prehistoria) de la humanidad y de la esfera terráquea, que tiene como escenario y como espectador al mundo entero. Nos muestra y demuestra que sin lugar a dudas estamos más que inmersos en «La era capitalista del preapocalipsis» o sea en el nefasto «capitaloceno».

En este caso se trata con estas personificaciones del capital (Trump y Jong-un), de hacer con más cinismo y masoquismo -y cada vez más fuera de control humano- más que patente, o sea descaradamente, que el capital que en última y primera instancia domina y sostiene toda la geoeconomía política, es el capital tecnocientífico-bélico; todo ello a favor de reforzar la subsunción del planeta y de la humanidad bajo el capitalismo global, o sea, bajo el gestell totalitario.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

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