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Mientras El Salvador sigue mandando tropas a Iraq, EEUU duplica el número de deportados de ese país

Fuentes: BBC

La alianza entre EE.UU. y El Salvador se caracterizó en 2006 por la continuación del aporte salvadoreño a las tropas de ocupación de Irak y un nuevo elemento: la casi duplicación del número de deportaciones en medio de un endurecimiento en la política migratoria estadounidense. Las últimas cifras del gobierno salvadoreño hasta la primera quincena […]

La alianza entre EE.UU. y El Salvador se caracterizó en 2006 por la continuación del aporte salvadoreño a las tropas de ocupación de Irak y un nuevo elemento: la casi duplicación del número de deportaciones en medio de un endurecimiento en la política migratoria estadounidense.

Las últimas cifras del gobierno salvadoreño hasta la primera quincena de diciembre indican que el total de deportaciones aumentó de 7.239 en 2005 a 13.530 en 2006.

«Tenemos un incremento notable por encima del 85%. El último vuelo que vamos a estar recibiendo es el día 22 de diciembre. Se reanuda en la primera quincena de enero del otro año», señaló a la BBC en una entrevista telefónica el director de Migración de El Salvador, Rafael Álvarez.

Lo más notable fue el incremento de casi 95% en el número de personas deportadas sin antecedentes penales de 5.412 en 2005 a 10.543 en 2006.

En su informe anual de la presidencia de enero de 2006 el presidente estadounidense George W. Bush dijo que si bien EE.UU. necesita asegurar sus fronteras y aplicar las normas migratorias, también se pronunció a favor de un programa de trabajadores temporales para los inmigrantes indocumentados.

Deportar a 11 millones

De hecho inclusive llegó a señalar que no sería nada práctica la idea de tratar de deportar a más de 11 millones de personas en situación irregular.

Sin embargo, Nora Sándigo, la directora de American Fraternity, una organización de defensa de los inmigrantes en Miami, dijo a la BBC que las últimas cifras de deportaciones señalan una gran brecha entre la retórica y la práctica del gobierno de Bush.

«El mismo señor Emilio González, el director del Servicio de Inmigración y Ciudadanía de EE.UU., yo estuve hablando personalmente con él en tres ocasiones, nos aseguró que solamente se iba a deportar a las personas que tuvieran problemas con la justicia. Esto nos indica que están mintiendo», según Sándigo.

Bush fue de los más firmes proponentes de la reforma migratoria global en EE.UU., un proyecto de ley que fracasó en el Congreso en 2006. Los legisladores se limitaron a aprobar la construcción de un muro en la frontera con México.

Entretanto, los funcionarios del Servicio de Inmigración y Aduanas de EE.UU. (ICE, según sus siglas en inglés) reconocen que 2006 fue un año de mucha actividad en las deportaciones OTM, que en la jerga del gobierno significa «No Mexicanos».

«Lo que ha cambiado es la política con las personas que llegan de países de América Latina como Honduras y El Salvador Esas personas llegan a nuestra custodia y ahora son repatriadas a sus países. Nosotros en el área de San Antonio regresamos casi 800 personas cada semana», dijo a la BBC la portavoz de ICE en San Antonio, Texas, Nina Pruneda.

Más de 2 millones

El caso de El Salvador es el más llamativo porque se estima que hay 2,5 millones de salvadoreños en EE.UU. provenientes de un país que según las últimas cifras tiene casi siete millones de habitantes.

También llama la atención el incremento de 94,8% en el número de deportados en 2006 sin antecedentes penales:10.543 en comparación con 7.239 el año anterior.

En ese mismo período se registró una subida de 63,3% en el número de deportados con antecedentes penales a 2.983, en comparación con 1.827 en 2005.

Estos datos chocan con otra realidad salvadoreña, el hacinamiento en las cárceles del país.

Sin embargo el director de la Policía Nacional Civil de El Salvador, Rodrigo Ávila, dijo que se están llevando a cabo negociaciones con EE.UU. para que los deportados que ahora son dejados en libertad en El Salvador terminen de cumplir sus condenas estadounidenses en su país de origen.

«Es preferible que en vez de que se le mande libres, se le mande durante un tiempo determinado para que cumplan, o terminen de cumplir una condena. Y que nosotros busquemos los recursos financieros y los apoyos -probablemente de los EE.UU.- para construir cárceles adicionales para darle un tratamiento adecuado a estas personas y que se puedan rehabilitar», señaló el funcionario a la BBC.

Mano dura

El actual presidente salvadoreño Antonio Saca prometió mano dura contra la delincuencia en la campaña de 2004 y dijo que sería un mejor interlocutor en cualquier negociación migratoria con EE.UU. que la oposición del FMLN.

El director de migración, Rafael Álvarez, también habló a la BBC sobre el diálogo que se ha venido llevando a cabo en estos últimos meses entre San Salvador y Washington.

«Yo pienso que se va a tratar de convencer a EE.UU. de hacer otro tipo de programa para que estas personas no tengan que ser deportadas. Qué se yo, alguna extensión más del TPS (Estatus de Protección Temporaria) o darles algún tipo de residencia ya más permanente. Quizás apartar a ciertas personas que ya han estado más tiempo en EE.UU. y darles ese tipo de residencia, versus otras personas que acaban de ingresar», dijo.

Al ser preguntado si el aporte de soldados salvadoreños a las fuerzas de ocupación en Irak influye en esas negociaciones, Álvarez se limitó a decir que «todos los países democráticos deberían de aportar su granito de arena para la reconstrucción de este país. Si esta ayuda equivale a enviar tropas en Irak eso es lo que se ha dispuesto».

El Salvador mantiene en Irak desde 2003 el batallón «Atlacátl», una unidad del ejército de más de 350 soldados.