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Catástrofe económica y humanitaria amenaza ya a islas del Pacífico

Fuentes: IPS

Más de 300 millones de personas, que viven en partes bajas de las costas en el mundo, se verán directamente afectadas por el aumento del nivel del mar para 2050 y podrían ver desaparecer a sus hábitats. Por ello, necesitan que se adopten acciones sin más dilaciones para evitar que sean víctimas de una catástrofe […]

Más de 300 millones de personas, que viven en partes bajas de las costas en el mundo, se verán directamente afectadas por el aumento del nivel del mar para 2050 y podrían ver desaparecer a sus hábitats. Por ello, necesitan que se adopten acciones sin más dilaciones para evitar que sean víctimas de una catástrofe climática.

Lo advierte en cada oportunidad el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, quien en el último mes lo reiteró en la reunión de la Comisión Económica y Social para Asia y el Pacífico o la 25 Conferencia de las Partes (COP25) sobre cambio climático, que se desarrolla en Madrid hasta el viernes 13.

Guterres alerta que efectos devastadores de la crisis climática son ya evidentes en la vida de las personas y en su salud por diferentes partes vulnerables del planeta, por lo que «si no somos capaces de derrotar el cambio climático», dijo, tan solo en zonas costeras «más de 300 millones de personas serán afectadas».

Un informe publicado en Nature Communications refuerza la alarma al indicar que el nivel del mar está aumentando mucho más rápido de lo esperado y previsto hasta ahora.

De estos 300 millones de personas, 70 por ciento se encuentra en países de la región de Asia y el Pacífico donde las ciudades costeras podrían «desaparecer» si no hay suficientes defensas contra el mar.

Los más vulnerables incluyen a los países y territorios insulares del Pacífico (PICT, en inglés), además de ocho países asiáticos: Bangladesh, China, India, Vietnam, Indonesia, Tailandia, Filipinas y Japón, según ese informe.

Benjamin Straus, presidente ejecutivo de la organización científica Climate Central y coautor del informe junto con Scott Kulp, indicó que «los resultados indican que, sí, hay mucha más gente en tierra vulnerable de lo que pensábamos», así que se deben tomar medidas inmediatas para evitar «una catástrofe económica y humanitaria».

Además, destacó que la paradoja de que esa catástrofe afectaría sobre todo a personas y países que no han provocado el problema del recalentamiento planetario.

En una entrevista con IPS, Andrew Jones, director de la División de Geociencia, Energía y Actividad Marítima de la intergubernamental Comunidad del Pacífico, que congrega a 26 países y territorios de la región, analizó los peores casos climáticos dentro de los PICT y las perspectivas de contener la crisis.

Su División es un gran centro regional de conocimiento científico y climático.

Estos son algunos extractos de la entrevista:

IPS: Los países señalados como los más vulnerables al cambio climático son los 57 pequeños estados insulares en desarrollo, los PEID, entre los que están aquellos que podrían ser borrados del mapa por el aumento del nivel del mar y desastres naturales. ¿Crees que la comunidad internacional está respondiendo adecuadamente a estos peligros con acciones concretas sobre resiliencia climática y financiamiento para la adaptación?

ANDREW JONES: Un punto importante es que los países más vulnerables al cambio climático son los países atolones, de los cuales hay cuatro: Maldivas, Islas Marshall, Kiribati y Tuvalu.

Estos países están a escasos metros sobre el nivel del mar y no tienen un terreno más alto al que puedan retirarse, a diferencia de otros países que han poblado islas de atolones pero también islas volcánicas, o que son territorios que integran países más grandes.

Otro punto importante es que estos países se volverán inhabitables mucho antes de que sean ‘eliminados de la faz de la tierra’ por el aumento del nivel del mar y los desastres.

La imagen de los mares elevándose como una bañera, para que podamos esperar hasta que el terreno se hunda, es demasiado simplista, y un pensamiento peligroso.

Incluso aumentos relativamente pequeños en el nivel del mar conducirán a más inundaciones de olas (elevando el «nivel base» de la variación natural de olas en el Pacífico) y esta inundación de olas envenenará los suministros de agua dulce y los cultivos.

IPS: ¿El Decenio de las Naciones Unidas de las Ciencias del Océano para el Desarrollo Sostenible (2021-2030) es un paso en la dirección correcta?

AJ: Ese Decenio es definitivamente un paso en la dirección correcta, porque mientras más detallados y rigurosos datos científicos tengamos, más certeza tendremos en los modelos avanzados y mejor podremos informar la toma de decisiones de mitigación y adaptación.

Sin embargo, no se está haciendo lo suficiente para responder a la crisis del cambio climático que enfrentan nuestras naciones insulares del Pacífico (los líderes usaron el término «crisis» en su última reunión).

Se necesitan acciones ambiciosas de adaptación dentro de los PICT para evitar que se vuelvan inhabitables. Por ejemplo, países como las Islas Marshall pueden buscar construir islas más altas.

Sin embargo, el futuro del Pacífico depende del enfoque internacional en la mitigación del fenómeno climático; La comunidad internacional debe comprometerse a avanzar en el Acuerdo de París (sobre cambio climático, suscrito en 2015 y que entrará en vigor en 2020).

En este contexto, este Decenio tampoco es suficiente. Los PICT no pueden esperar 10 años para construir una mejor base de datos antes de comenzar con ambiciosas medidas de adaptación.

Un factor importante es que actualmente tenemos una visión en la que el Pacífico debe centrarse en la adaptación, mientras que la comunidad internacional debe centrarse en la mitigación. Si en el futuro el enfoque internacional cambia, entonces habrá mucho menos financiamiento de adaptación disponible para el Pacífico.

IPS: ¿Cuáles son las amenazas específicas que enfrentan los PICT?

AJ: El Pacífico depende en gran medida del océano como fuente de proteínas, pero el clima cambiante está afectando a las pesquerías y abriendo nuevos debates sobre lo que se considera aguas internacionales y lo que no.

En primer lugar, lo que se considera aguas internacionales, la posición del Pacífico sobre esto es muy clara, la soberanía de sus naciones no está en duda, independientemente de los cambios geográficos que puedan ocurrir debido al cambio climático.

Los líderes del Pacífico han declarado que una vez que los límites marítimos están limitados, no pueden ser desafiados o reducidos como resultado del aumento del nivel del mar y el cambio climático. El Pacífico ha declarado que todo lo que actualmente son aguas soberanas seguirá siendo así y no se convertirá en aguas internacionales en el futuro.

Sin embargo, el instrumento legal internacional a través del cual se definen estos límites marítimos (la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar) no está claro en este punto.

Por lo tanto, La Comunidad del Pacífico está llevando a cabo un estudio técnico regional para comprender qué «puntos de base» (los puntos de tierra desde los que se definen los límites marítimos) son vulnerables a los cambios por el aumento del nivel del mar.

Al mismo tiempo, la Oficina del Comisionado para el Océano Pacífico (creado por la Alianza del Océano Pacífico, una red de instituciones públicas y privadas y de organizaciones sociales) está buscando instrumentos legales internacionales para comprender qué vías estarán abiertas a los PICT para garantizar que conserven sus derechos soberanos en el futuro.

IPS: ¿Cuál es el futuro de la pesca costera? ¿Cómo se verán afectados los pescadores por el cambio climático?

AJ: En términos de pesquerías, probablemente valga la pena señalar que las pesquerías costeras, que son una fuente primaria de proteínas para los PICT, pueden verse afectadas por el cambio climático, pero estas están separadas de cualquier debate sobre aguas internacionales.

La pesca oceánica es el recurso transfronterizo con mayor probabilidad de verse afectado dentro de un contexto de cambio climático, y si bien es una fuente de proteínas, también es la piedra angular de las economías de exportación del Pacífico.

El último modelo científico sugiere que la distribución geográfica de las poblaciones de atún puede cambiar en el futuro, lo que puede resultar enuna disminución de las existencias de atún en las zonas económicas exclusivas de algunos países y también puede dar lugar a un aumento en la proporción relativa del recurso atunero en el ámbito internacional.

Esto podría tener implicaciones significativas para las economías limitadas y frágiles de algunos PICT y, por lo tanto, para todos los aspectos de su desarrollo, aunque FFA (Agencia de Pesca del intergubernamental Foro de las Islas del Pacífico) está trabajando con los PICT para reevaluar cómo distribuyen los derechos sobre los recursos de atún en cambiantes escenarios climáticos futuros.

Fuente: http://www.ipsnoticias.net/2019/12/catastrofe-economica-humanitaria-amenaza-ya-islas-del-pacifico/