Intentamos ignorar una realidad que, a cada vuelta del reloj, estalla en la cara…
Intentamos ignorar una realidad que, a cada vuelta del reloj, estalla en la cara…
Una verdadera explosión de alegría, abrazos y llantos fue protagonizada por miles y miles de mujeres en el momento en que escucharon el número 38 que garantizaba la sanción del proyecto.
La interrupción involuntaria del embarazo fue aprobada con 38 votos a favor, 29 en contra y una abstención
La autora hace una reseña sobre el último libro de la feminista Pilar Aguilar
Si para el machismo un hombre que “tiene algo de mujer” deja de ser un hombre, imaginaos lo que piensa de las mujeres que según su modelo “no tienen nada de hombre”, porque “ser hombre es no ser mujer”…
En el largo camino hacia su emancipación, las mujeres han tenido que confrontar siempre el mito extendido de la superioridad que tendrían los hombres sobre ellas.
Mientras las lágrimas de las mujeres son de cocodrilo o de debilidad, los hombres con sus lágrimas muestran su lado más sensible y humano, y no solo se les perdona, sino que se alaba, sobre todo cuando esto ocurre en terrenos de la masculinidad dominante como el fútbol
Quizá no estemos tan lejos como parece de la estremecedora distopía de Ray Bradbury. Aún no ha sido organizada ninguna quema de libros. La imagen evoca recuerdos históricos que la hacen repulsiva.
El reloj marcaba las 6:54 de la mañana cuando el último discurso, a cargo de la diputada Nacional del Frente de Todxs Gabriela Cerruti, comenzaba: “Lo que venimos a pedirles hoy es que dejen de hacer del cuerpo de las mujeres el territorio de disputa de aquello que no puede solucionar la economía o la política. El mundo es injusto, pero la respuesta no está en nuestro útero. El mundo es injusto porque está construido hace 500 años sobre un sistema basado en la explotación de las mujeres y de la naturaleza”.