Entre las tradiciones que Naciones Unidas mantiene está el discurso inaugural de Brasil en la Asamblea General de la ONU. Este año, por primera vez, la Asamblea General se hace de forma virtual.
Entre las tradiciones que Naciones Unidas mantiene está el discurso inaugural de Brasil en la Asamblea General de la ONU. Este año, por primera vez, la Asamblea General se hace de forma virtual.
La fuerte suba de los precios del arroz y del frijol en Brasil ha provocado gran preocupación en uno de los países más golpeados por los efectos económicos y sanitarios de la pandemia. Algunos analistas lo atribuyen principalmente a la devaluación del real frente al dólar, al aumento de las exportaciones y a la falta de stock en la producción provocada por la política económica de los gobiernos de Michel Temer y Jair Bolsonaro. En consecuencia, se ha producido un desabastecimiento y encarecimiento de los productos esenciales poniendo en riesgo la seguridad alimentaria de millones de personas.
La huelga de los funcionarios de la Empresa de Correos y Telégrafos (ECT) continúa, mientras que las muertes entre los trabajadores también se acumulan. En el caso de la empresa estatal, ya se han perdido unas 150 vidas en un contexto en el que ha tenido que acudir a los tribunales para obligarla a proveer equipos de protección. Mientras tanto, la intervención del poder judicial en el Acuerdo Colectivo de la empresa y el notorio accionar gubernamental para facilitar su privatización.
Se cumple un mes del inicio del paro nacional de los trabajadores postales que enfrentan el proyecto privatista de Bolsonaro. Se realizaron actos en varias ciudades del país.
Hay una lógica en esta locura del gobierno de Bolsonaro. La lógica de la destrucción del Estado brasileño y la imposición de la centralidad del mercado.
El ultraderechista presidente Jair Bolsonaro asegura que Brasil es un modelo de preservación ambiental, y que los incendios forestales ocurren “normalmente en esta época del año”.
El gobierno de extrema derecha del ex capitán Bolsonaro continua en su arremetida contra la cultura, la educación y los profesores de Brasil.
El país está enfermo y ardiendo en llamas. La pandemia de la covid-19 ha exterminado la vida de 134.106 brasileños/as, mientras 4.419.083 personas infectadas por el coronavirus desde los inicios de la covid-19 han copado los recintos asistenciales.
Los índices de inflación publicados recientemente por el IBGE (Instituto Brasilero de Geografía y Estadística), evidencian una realidad acumulada en los últimos meses: mientras que el índice general de precios al consumidor ha subido un 2,44% en los últimos 12 meses, los precios de los alimentos aumentaron un 11,39%. Apenas en ese año, los precios de los alimentos ya han aumentado un 6,10%.
Después de 12 días de tensión en el sur de Bahia, el Movimiento de Trabajadores Sin Tierra (MST) y el Instituto Nacional de Colonización y Reforma Agraria (INCRA) se aproximan a un acuerdo para suspensión de todas las restituciones de la tenencia previstas en el asentamiento Jacy Rocha, en el municipio de Prado. Con eso, se descarta la posibilidad de una ofensiva de la Fuerza Nacional contra el movimiento popular.