La palabra cristofobia fue utilizada por Jair Bolsonaro el martes en su discurso en la 75º Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Al citar ese término, que define la aversión al cristianismo o hacia aquellos que profesan la fe cristiana, el presidente de Brasil hizo un “llamado a toda la comunidad internacional por la libertad religiosa y la lucha contra la cristofobia”, y agregó que Brasil es un “país cristiano y conservador, y tiene su base en la familia”, aunque el Estado brasileño sea laico, como lo establece la Constitución Federal.