Los afectados relatan que perdieron absolutamente todo: camas, alimentos, herramientas y recuerdos. Señalan directamente a los latifundistas, en particular a la familia Bunster, por replicar las prácticas incendiarias de sus antepasados.
Los afectados relatan que perdieron absolutamente todo: camas, alimentos, herramientas y recuerdos. Señalan directamente a los latifundistas, en particular a la familia Bunster, por replicar las prácticas incendiarias de sus antepasados.
En la reciente Feria Internacional del Aire y del Espacio (FIDAE), realizada en Chile, se exhibieron sistemas desarrollados en un contexto de guerra, entre ellos, el dron ucraniano “Vampire”. Su presencia no solo da cuenta del interés por posicionar este tipo de tecnologías en el mercado chileno, sino también de la intención de abrir espacio a eventuales adquisiciones por parte del Estado.
Y dejar en claro que no permitiremos más actos de racismo y tortura psicológica, como las amenazas de alejarnos de nuestras familias y de nuestra cultura ancestral mapuche.
En este programa también conversamos de las movilizaciones que se han realizado en Chile en rechazo a los posibles indultos que pretende otorgar el presidente José Antonio Kast a violadores de los derechos humanos.
En eso estaba cuando recibí algo parecido a las lecciones que las hermanitas Meneses daban en el catecismo que dispensaban en San Fernando allá por el año 1955 y que te resumo aquí para que te enteres.
La necesidad de recurrir a mecanismos punitivos para contener la protesta revela la incapacidad del régimen para procesar las demandas que emergen desde abajo.
El verdadero trasfondo del debate no es un supuesto estancamiento económico, sino el límite político a la capacidad de una industria para seguir expandiéndose sin contrapesos ecológicos ni territoriales, particularmente cuando comunidades de pescadores artesanales y pueblos originarios exigen participar en la definición de los usos del espacio costero.
El fin justifica lo que escribo (prólogo del libro Un amor fuera del tiempo. Mi vida con Luis Sepúlveda de Carmen Yáñez)
Estos actos de violencia no son espontáneos. Ya en los días previos, el mismo grupo —vinculado a organizaciones que negocian y reciben financiamiento directo de la empresa estatal noruega Statkraft— había intentado prohibir el entierro del peñi Jaime.
Creemos que llegó la hora de empezar a preparar un plan de organización y lucha. No basta únicamente con llamar a una huelga general, necesitamos organizar comandos locales en cada lugar de trabajo y estudio, en cada población o villa, en cada comuna, en cada región, en cada rincón de este país, para tener una paralización exitosa y obligar a los empresarios y la derecha a respetar nuestros derechos mínimos como seres humanos.