Al abrirse la carpeta investigativa tras cinco meses de secreto, se confirmó que la investigación de la Fiscalía no tomó en cuenta las denuncias previas sobre constantes amenazas a Julia Chuñil proferidas por el empresario Juan Carlos Morstadt Andwanter. El principal sospechoso señalado por la familia está interesado en explotar forestalmente las hectáreas que la cuidadora del bosque nativo, las aguas y la semilla estaba protegiendo por ser tierras ancestrales de su comunidad.