No creamos en la unidad como en un rezo infalible, una unción sin la cual nada puede ser, un mecanismo que hay que construir contrariando la gravedad. Piense mejor en la articulación. Aquello que funciona y optimiza su función está articulado más que unido. El húmero y el cúbito, el fémur y la tibia, son ejemplos al alcance de la mano.