En esta nueva entrega de la serie, el escultor Tony Balseca denuncia: «Lo que aquí ocurrió fue una matanza silenciosa; pusimos los muertos en la pandemia, el COVID-19 se llevó a los más vulnerables por tanto hacinamiento, por tanta insalubridad, pobreza, hambre. La mayoría vive al día, fue el caldo de cultivo para lo que sucedió. Si lees ‘Las cruces sobre el agua’, te das cuenta de que vivimos igual, con la misma ansiedad del trabajo a destajo, seguimos siendo jornaleros, desechables, así se ha tratado a la gente que habita Guayaquil».