La pandemia está dejando otra lectura trasversal en los mercados: la banca ha reducido un 9% sus líneas financieras a las empresas petrolíferas desde el inicio de la Covid-19. Comienza a calar la advertencia de que las inversiones deben «dejar de asumir un clima relativamente estable» porque «estamos al borde de que los riesgos se conviertan en realidad».