Categoría: Economía
El activista y experto en comunicación del Transnational Institute, Nick Buxton, dibuja una batalla abierta por esta nueva crisis donde se necesitan soluciones, respuestas y políticas que muestren que un mundo alternativo es posible.
La XXXVII Cumbre de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) realizada durante cinco días en Vietnam, país que durante su presidencia pro tempore ha impulsado el desarrollo económico y comercial del grupo, ha sido catalogada como un rotundo éxito.
Cada año se fabrican en el mundo 12.000 millones de balas. Suficientes como para matar a toda la población terrestre. Las Naciones Unidas calculan que circulan en el mundo mil millones de armas cortas, utilizadas en el 50% de todas las muertes violentas -en el quinquenio 2010-2015-, que significa unas 200 mil víctimas anuales. Las balas matan tanto como el hambre y las pandemias. Aunque las víctimas de los conflictos se diluyen, muchas veces, en estadísticas, y solo ocupan, muy de vez en cuando, las tapas de los diarios.
Nuevas fuerzas están transformando el mundo del trabajo. La pandemia de la covid 19 tiene consecuencias sociales y políticas: se ha instalado una «virtualización de la vida humana» y del control social. El mundo, tal como lo conocíamos, se detuvo abruptamente a principios de 2020 y los gobiernos, informados por la ciencia, tuvieron que aplicar medidas drásticas para salvar vidas.
La compañía hizo estas transacciones para quedarse con las transmisiones de la etapa de clasificación de la CONCACAF, rumbo a los mundiales de 2014, 2018 y el de 2022.