Estamos en un planeta lastimado y agotado por la lógica extractivista y de mercantilización de todo lo que permite que en él exista vida
Categoría: México
Las voces que rompen el silencio con su grito acallado lanzan permanentemente señales de alerta que no siempre sabemos interpretar.
En vísperas del 19 de febrero, Día del Ejército, el Presidente de la República afirmó que no hay en México intentos de golpe de Estado. Y tiene razón. Actualmente no se vislumbran aprestos de un cuartelazo.
La disputa entre el presidente y un presentador de noticias, ha llenado la agenda mediática nacional, manchando de paso a otros comunicadores con trayectorias más notables.
Tengo para mí, desde hace tiempo, que la gran popularidad de que ha disfrutado Andrés Manuel López Obrador y las bases de su aplastante triunfo en las elecciones de 2018 radica en tres factores principalmente:
Miles de mujeres a diario viven rodeadas del temor a la violencia feminicida y otras experimentan la desigualdad, que también es violencia. Globalmente, 70 por ciento de las personas que padecen hambre a nivel mundial son mujeres, una muestra más de cómo son violentadas en el mundo.
Hoy la narrativa antineoliberal de la presunta 4T perdió toda legitimidad y demostraron que cuando se trata de la defensa de la vida y de los pueblos de éste país no hay ninguna transformación sino la continuidad del desprecio, el despojo y la represión que caracterizaba a quienes hoy desde la derecha se son sus contrincantes para ocupar los espacios de poder.
En el contexto global, los Desplazamientos Internos Forzados (DIF) son procesos que, desde hace décadas y año y con año, afectan a decenas de millones de personas en diferentes regiones del mundo.
El año 2021 en México se mantuvo el incremento de la pobreza y por ende de la precarización de las condiciones vida del pueblo trabajador, esto como consecuencia directa de la crisis capitalista que se mantiene con un carácter global y prolongado.