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Entrevista a Carlos Aznárez, director de Resumen Latinoamericano

«Este MAS no es el de un Evo titubeante, va a pelear en la calle para defender el voto»

Fuentes: Rebelión

M.H.: El próximo domingo habrá elecciones en Bolivia. 

C.A.: Bolivia es ir a elecciones en una situación muy difícil. Con elecciones libres gana el MAS arrolladoramente, con dictadura gana el MAS también, el tema es si en primera o en segunda vuelta. Está a poco de ganar en primera vuelta por lo que dan las encuestas del oficialismo, o sea, la dictadura.  

Pero tengamos en cuenta que, a partir de hoy, que se está haciendo el cierre de campaña en El Alto, ayer fue el cierre de campaña en Cochabamba, fue impresionante, hoy el Alto va a desbordar. Pero a partir de ahora va a haber toque de queda hasta el día de la elección, el control de las mesas va a estar en manos de la policía y los militares golpistas.  

La OEA ha mandado a la misma delegación que convalidó e impulsó el golpe, los otros observadores están siendo raleados y se les ponen todo tipo de inconvenientes, va a haber que defender el voto en las mesas, voto a voto, pero a pesar de todo hay un sistema de conteo fraudulento que se han inventado por el cual no se va a convalidar ni poder saber si lo que estás viendo en la mesa, aunque le saques una foto con tu celular al acta que da por ganador al MAS, después eso, en este sistema que han inventado puede ser alterado.  

Qué te puedo decir con respecto a lo que hablo todos los días con compañeros de Bolivia, todos nos indican esto, el MAS tiene un plan B por si le quieren arrebatar las elecciones y es movilización en la calle en toda la línea, bloqueos, el MAS va a defender el voto.  

Este MAS no es el de un Evo titubeante, es el de Arce y Choquehuanca con Felipe Quispe, el Mallku, el líder indígena por excelencia de Bolivia, que se ha sumado a apoyar a Choquehuanca. Este MAS va a pelear en la calle. Entonces no nos creamos que se va a dirigir al MAS desde Buenos Aires con los titubeos. El MAS va a pelear en la calle para defender este voto.  

Y este MAS si gana no va a ser el del entorno de Evo, de los Alvaro García Linera, de los blanquitos, este MAS va a ser de los pueblos indígenas que están cansados de no gobernar y que gobiernen otros por ellos. Estas no son palabras mías, estas palabras son de compañeros que están en la pelea, en la campaña y que rodean a David Choquehuanca que es el hombre que hay que seguir, que hay que mirar con mucha atención porque es el que tiene futuro para sacar a Bolivia de este atolladero que está hoy. Por supuesto, complementado con Luis Arce, que es el hombre de las soluciones económicas, pero las calles, las masas las maneja Choquehuanca que es un hombre que viene trabajando en esto no para las elecciones como dijo ayer, sino para después de las elecciones y trabaja con los jóvenes, esto es muy importante, organización popular desde abajo con los jóvenes.  

M.H.: El miércoles pasado nos llegó tu declaración respecto del voto argentino contra Venezuela en la ONU. Y ahora tenemos que el gobierno argentino se negó a firmar una condena producida por el Grupo de Lima contra el gobierno del Presidente Maduro que tiene planteos ridículos, porque entre otras cosas plantea investigar las conexiones del régimen ilegítimo con el crimen organizado, el narcotráfico, etc. Y esto lo firma Colombia. Si hay un narco presidente en nuestra región es el Presidente Duque. 

C.A.: Sin dudas. Lo que pasa es que el grupo de Lima, comúnmente conocido como el Cártel de Lima precisamente por los países que lo integran, en los cuales hay muchos presidentes dedicados a esta tarea de lavar dinero y fortalecer el narcotráfico en sus países.  

El problema es por qué Argentina sigue participando en esto. Esta es la pregunta que tenemos que hacernos. Qué sentido tiene que el gobierno argentino vaya y diga que está en desacuerdo con esta declaración, ya lo ha hecho en otras oportunidades, ¿a qué va, como observador? Entre países con gobiernos sumamente reaccionarios y, por otro lado, esta declaración que se firmó ayer, que es obviamente parte de la envestida que EE UU está haciendo permanentemente contra Venezuela. 

Cuando el gobierno argentino se opone a firmar saca una declaración por Cancillería donde dice que se opone, pero reitera el tema de la violación de los Derechos Humanos en Venezuela. Entonces está de acuerdo con condenar eso, apoya otra vez el informe de la señora Bachelet. 

Esta posición lamentablemente ambigua en un momento en el que hay que tomar partido claro, ante el avance imperialista en todas partes del continente, nos vuelve a dejar mal parados como país.  

Argentina tiene que irse del Grupo de Lima, desde ya. Y, por otro lado, tiene que apoyar a Venezuela. El destino de Argentina, créalo o no tanto el Canciller Solá como el presidente Fernández, está atado a lo que le pueda pasar a Venezuela frente a EE UU.  

El otro día Diosdado Cabello en una conversación que tuvo con periodistas, entre los que estaba, dijo “hay algunos que creen que, porque se hacen los tibios o coquetean, se van a salvar y no se van a salvar. Si caemos nosotros o cae Cuba, va a ser un reguero de pólvora”. Los pocos países “progresistas” que queden en el continente, con muchas comillas, porque pueden tener posiciones que uno puede compartir, pero hay otras posiciones internas que no podemos apoyar, como los desalojos que hizo ayer la Policía bonaerense en varias tomas de tierra a balazo limpio. ¿Cómo vamos a apoyar eso? ¿Cómo vamos a decir que se trata de un gobierno progresista cuando actúa de esa forma? Esto es lo que tenemos y lamentablemente estamos en posiciones de extrema tibieza en temas de política exterior, cuando no son posiciones equivocadísimas, porque lo que pasó en la ONU respecto del ataque que hizo el gobierno argentino a la República Islámica de Irán es otra concesión al imperio que evidentemente no conduce a nada porque después te meten al FMI por la cabeza.  

Y creemos que coquetear con el imperio nos va a prolongar la vida, quizás es patear el problema para adelante pero tarde o temprano vamos a tener que enfrentarnos. Cuba lo hace, Venezuela lo hace y ahí están, de pie y no titubeantes como nosotros. 

M.H.: ¿Cómo ves el panorama en cuanto a la próxima elección en Venezuela? 

C.A.: Creo que a pesar de las diferencias que han ocurrido en los últimos meses en que algunos partidos van por fuera del PSUV, van a apoyar finalmente al gobierno; creo que va a ganar Maduro.  

Son elecciones legislativas, pero creo que va a haber un importante triunfo del PSUV en función también de que la oposición está tremendamente dividida y que el gobierno jugó hábilmente para dividirla más todavía.  

Lo que no consiguió el gobierno es el reconocimiento de la Unión Europea y el envío de observadores, eso le va a traer un hackeo importante, hubo una importante embestida en los últimos días diciendo que las elecciones no van a ser válidas o que va a haber fraude. Los medios van a jugar con eso y también los países que se oponen a Venezuela.  

Pero para el consumo interno yo creo que el gobierno va a ganar esta elección y esperemos que el objetivo de recuperar la Asamblea nacional se dé y que a partir de ahí con el apoyo que sigue teniendo por abajo, en la base, el gobierno de Nicolás Maduro, y a pesar de las críticas que se hacen también con respecto a algunos pasos que toma en lo económico, va a fortalecer un proceso que está con dificultades. Dificultades por toda la campaña de no dejar gobernar, es permanente la presión exterior y los sabotajes internos que hacen los sectores más duros de la oposición.  

Yo creo que va a salir bien parada Venezuela el 6 de diciembre y la oposición tendrá otro revés más y tendrá que pensar qué hace porque se le terminaron todas las recetas, incluso la de la violencia terrorista y no le ha ido nada bien. La última que le queda es que EE UU le dé una mano e invada Venezuela, pero tampoco están las cosas para que el gobierno norteamericano se anime a una aventura de este tipo.  

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