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Martinica: Huelga general y negociaciones

Fuentes: Alai-amlatina

La huelga general lanzada el pasado 5 de febrero en Martinica continuaba esta semana, mientras que las negociaciones seguían su curso entre las autoridades y un Colectivo de asociaciones sindicales y ciudadanas. Las negociaciones suspendidas el 25 de febrero, a raíz de confrontaciones entre grupos de jóvenes y las fuerzas del orden, se reanudaron el […]

La huelga general lanzada el pasado 5 de febrero en Martinica continuaba esta semana, mientras que las negociaciones seguían su curso entre las autoridades y un Colectivo de asociaciones sindicales y ciudadanas. Las negociaciones suspendidas el 25 de febrero, a raíz de confrontaciones entre grupos de jóvenes y las fuerzas del orden, se reanudaron el día 26. Desde el 5 de febrero, la Martinica está en huelga y más allá de la crisis social, este movimiento plantea implícitamente el problema del poder político.

La huelga general fue convocada por varias centrales sindicales (CGTM, CDMT, UGTM, CFE/CGC, UNSA, CGTM SOEM, FSU, CFDT, SMBEF) para protestar contra el alto costo de la vida y los efectos de la política neoliberal del Gobierno de Nicolas Sarkozy en Martinica.

Es necesario recordar algunos hechos: la economía de la Martinica está en su casi totalidad controlada por la minoría de békés, descendientes de los colonos franceses. La Martinica, neo colonia de Francia, cuenta con una población de algo más de 400.000 personas. La población activa es de 167.014 y la tasa de desempleo oficial de 21,2%. Es más, con un salario mínimo idéntico, el costo de la vida es netamente más elevado en Martinica que en Francia. El número de personas que viven en la precariedad no deja de crecer a lo largo de los años y el número familias que vive únicamente con las diversas asignaciones sociales es cada vez mayor. En tal contexto, la juventud prácticamente no tiene perspectivas.

El 5 de febrero, la población respondió masivamente al llamado de la intersindical, cuando más de 20.000 personas salieron a las calles para denunciar la crisis social y económica que afecta el país desde hace varios años. La población movilizada reclamaba la reducción de los precios de los productos de consumo corriente, la reducción de las tarifas de los servicios (agua, electricidad, gas, teléfono…), el aumento de sueldos, el derecho a vivir y trabajar en Martinica, un sistema de salud y educación verdaderamente al servicio de la población. Después del primer día de huelga, varias asociaciones se incorporaron a la intersindical para formar el Colectivo del 5 de febrero. Así comenzó el movimiento de huelga general ilimitada que dura aún hasta hoy. Actualmente, 40 asociaciones y organizaciones que representan distintos estratos sociales forman parte del Colectivo.

El lunes 9 de febrero, la movilización se reforzó aún más, cuando 25.000 personas salieron a las calles de Fort-de-France para apoyar a los miembros del Colectivo durante la negociación con los patrones y los representantes del Estado francés en Martinica. Después de varios días de huelga general, se había llegado a un primer acuerdo que aceptaba una reducción del 20% en el precio de los productos de consumo corriente. Pero rápidamente, los representantes de la red de grandes distribuidores pusieron en entredicho este acuerdo, con el pretexto de que no abarcaba 100 grupos de productos, sino un solo artículo por grupo de productos. Al cabo de varios días, ante la firmeza y la determinación del Colectivo, respaldado por varios millares de martiniqueses que salen diariamente a las calles, se terminó por reconocer que el acuerdo sí abarca los 100 grupos de productos. Pero en la actualidad, apostando al desgaste del conflicto y mediante distintas maniobra, se busca dilatar las negociaciones.

Por otra parte, la cuestión del aumento de sueldos pone de relieve la escasa voluntad y el cinismo del empresariado. En efecto, ante la demanda de un aumento de 354 euros, que permitiría recuperar el salario mínimo, sólo ha propuesto 10 euros, luego 40 euros.

En el marco de las negociaciones, se establecieron comisiones de trabajo para discutir distintos puntos de la plataforma de reivindicaciones, pero se observa la misma actitud de bloqueo por parte de los interlocutores del Colectivo.

Los altos responsables del Estado francés, más allá de reforzar las tropas de represión, permanecieron mucho tiempo en silencio frente al movimiento social en Martinica. El 19 de febrero, luego del asesinato del sindicalista Jacques Bino, en el marco de un movimiento social similar en Guadalupe que inició el 20 de enero, y después de reunirse con los parlamentarios de la Martinica, Guadalupe, Guyana y la Reunión, Nicolas Sarkozy anunció una serie de medidas que, a su modo de ver, permitirían salir de la crisis. El Colectivo consideró que estas medidas eran insuficientes, ya que no respondían a las demandas precisas formuladas por el movimiento.

Ante la negativa de los patrones de negociar seriamente y dada la actitud cómplice del Gobierno francés, la organización del Colectivo ha pasado a un nivel superior y la solidaridad popular se amplía. Esta solidaridad se manifiesta, no sólo respecto al Colectivo, sino también con actos concretos entre la población. La movilización y la determinación permanecen intactas y a diario, varios millares de personas manifiestan en las calles de Fort-de-France. Los mítines se descentralizan: ya no se celebran sólo en Fort-de-France, la capital, sino también en distintos puntos de la isla.

El martes 24 de febrero, ante la arrogancia y el cinismo de los patrones, los miembros del Colectivo, exigiendo negociaciones serias, decidieron retenerlos en los locales de la Prefectura. Varios millares de personas llegaron entonces de toda la isla para apoyar la acción del Colectivo.

Ese mismo día, los Presidentes del Consejo Regional y del Consejo General, las dos asambleas políticas del país, llamaron a los representantes electos a una sesión de trabajo extraordinaria para el viernes 27 de febrero.

Más tarde, en la noche, por primera vez se produjeron incidentes violentos y confrontaciones entre grupos de jóvenes y las fuerzas de represión del Gobierno francés, en barrios de Fort-de-France. Estos incidentes se renovaron la noche siguiente con mayor violencia.

Las negociaciones suspendidas miércoles se reanudaron el jueves y, ese día, el Prefecto, representante del Estado francés en Martinica, anunció la prohibición de salir a partir de las 19h00.

– Movimiento independentista martiniqués «Ase Plere An nou Lite». Resumen de la situación elaborado el 26 de febrero de 2009. (Traducción ALAI).