La cultura bro, versión tóxica de masculinidad hegemónica tradicional, obstaculiza el camino a la igualdad de género y ha dado a luz una machosfera donde se están liberando dolor, ira, frustración, odio y la cultura más violenta de la violación.
La cultura bro, versión tóxica de masculinidad hegemónica tradicional, obstaculiza el camino a la igualdad de género y ha dado a luz una machosfera donde se están liberando dolor, ira, frustración, odio y la cultura más violenta de la violación.
Siguen perpetuándose tiempos difíciles para las mujeres en América Latina y el resto del mundo: atención deficiente de la salud, violencia de género e ingresos desiguales. Pincelazos de un cuadro desafiante a pesar de la creciente movilización de género y a favor de la diversidad.
«Para sostener la lucha contra el capitalismo, tenemos que cambiar la forma en que organizamos la vida cotidiana», dice la filósofa italiana.
Alejandra Holzapfel y Haydee Oberreuter, sobrevivientes de tortura durante la dictadura chilena, son dos de las caras de la labor de visibilización de la violencia contra las mujeres, especialmente de la violencia sexual y el aborto forzado como un tipo específico de tortura.
Margarita Nelken Mansberger, nació en Madrid el 5 de julio de 1894 y murió en el Distrito Federal de México el 8 de marzo de 1968. Fue una figura destacada de la militancia femenina española. Y se destacó en particular por su actuación como diputada, que se extendió de 1931 hasta 1939. Luego se dedicaría sobre todo a la crítica de arte, sin por eso cejar en su compromiso con causas de la esfera política que consideraba justas.
Nuevo 25N, fecha clave para las violencias machistas donde, por las circunstancias, se hablará más desde una perspectiva partidista y menos de las víctimas que lo padecen. Pero podemos concretar este análisis en tres aspectos.
Algunas mujeres…..
Naciones Unidas designó al 25 de noviembre como Día Internacional de la Lucha contra la Violencia hacia la Mujeres con el objetivo de denunciar la violencia de la que son víctimas las mujeres en todo el mundo, sensibilizar a la población y reclamar políticas públicas para erradicarla.
Aunque el sentido de la protesta no tiene, a priori, ninguna relación con estos temas, los ataques han aparecido como una especie de ritual de un grupo de hombres que los utilizan para generar un sentimiento de comunidad frente a los otros.