Muchos medios y analistas no cesan de alertar sobre la posibilidad de que la guerra de Estados Unidos contra Rusia en Ucrania suba de intensidad hasta desembocar en una guerra total y directa entre ambas potencias. Sin embargo, a pesar de que su sola mención tenga efectos atemperadores y pueda servir para calmar los encendidos ánimos belicosos, no es un desenlace probable del conflicto.