Entre muchos de los argumentos de los grupos antivacunas en Bolivia, que intentan manipular a las personas para que no acudan a los puntos de vacunación, se manifiesta que las vacunas serían experimentales y conforme el Parágrafo II del Artículo 44 de la Constitución Política del Estado, ninguna persona será sometida a experimentos científicos sin su consentimiento.