Como ya es sabido, desde que estalló el conflicto entre Ucrania y Rusia, en febrero de 2022, el presidente Boric no ha logrado mantener una postura neutral, y desde un comienzo ha inclinado su balanza hacia Ucrania, sosteniendo una buena relación con Zelensky desde sus primeros contactos telefónicos. Casi romántico, pero las guerras no tienen nada de romántico, son conflictos crueles, desgastantes, e injustos para los civiles, que se convierten en víctimas sean del lado que sean.