1. El PRI, durante su larga dictadura de clase política –debería decirse desde que Carranza se hizo cargo del gobierno en 1917 decretando la Constitución- ejerció un dominio total en México moviéndose en tres posiciones: izquierda, centro y derecha, según conveniencia del momento. Aunque toda revolución siempre ha tenido como objetivo principal destruir el sistema de explotación y opresión, en México no se registró la fuerza para tanto y sus dirigentes, esencialmente de clases medias (Madero, Carranza, Obregón, Calles), nunca tuvieron un pensamiento revolucionario consecuente porque desde entonces el modelo yanqui dominaba sus mentes, su pensamiento, su ideología. Nunca pudo rebasar la revolución su carácter burgués. El marxismo y el anarquismo no alcanzaban desarrollarse en México.