Categoría: Opinión
Desde hace tiempo el realismo mágico ha llegado a la ONU, pero el 11 de marzo el Consejo de Seguridad rebasó todos los límites de la infamia y de la imaginación, al aprobar la propuesta de Bahréin que condena a Irán «por sus ataques a los países del Golfo Pérsico».
En esta guerra, la verdad se ha convertido en la bola del juego de los tres cubiletes, en el que el trilero es nada menos que Donald Trump. Pero lo peor no es eso, lo verdaderamente malo es que él mismo no tiene idea de dónde está esa bola.
En un libro reciente se evalúa desde distintos ángulos a la sombra ominosa que se extiende sobre el mundo. Contiene un esfuerzo intelectual que deriva en un posicionamiento político. El de combate contra las nuevas formas de autoritarismo que respaldan los impulsos destructivos del capitalismo actual
Que la guerra no me sea indiferente. (León Gieco)