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Chiindia

Fuentes: Rebelión

Esta contracción de China e India se identifica con el futuro. La fuerza combinada de ambos países pareciera destinada a liderar la economía mundial del siglo XXI, de la misma manera en que lo hizo hasta comienzos del siglo XIX. Entre ambas épocas quedará el paréntesis representado por el predominio europeo y norteamericano. Para 1750 […]

Esta contracción de China e India se identifica con el futuro. La fuerza combinada de ambos países pareciera destinada a liderar la economía mundial del siglo XXI, de la misma manera en que lo hizo hasta comienzos del siglo XIX. Entre ambas épocas quedará el paréntesis representado por el predominio europeo y norteamericano.

Para 1750 la producción manufacturera de China e India representaba el 57,3% de la producción mundial, frente al 23,2 por ciento de Europa. i Según Andre Gunder Frank: «China e India constituían (para ese momento) las dos regiones más ‘centrales’ de la economía mundial».ii

De acuerdo a Niall Ferguson: «En 1700…India representaba el 24% de la producción total del mundo, casi un cuarto de ella; para ese momento el porcentaje británico era sólo de 3%».iii En 1776, Adam Smith refería que China era más rica que toda Europa junta. iv De acuerdo a Agnus Maddison, un historiador económico de la Universidad de Groningen, entre 1600 y comienzos del siglo XIX, el PIB chino representaba entre un cuarto y un tercio del PIB globalv

¿Que pasó? La convergencia entre la Revolución Industrial (fenómeno europeo y básicamente británico) y el colonialismo, transformaron por entero el orden de las cosas. El inicio del siglo XIX se presenta como el punto de inflexión en este sentido. Según señala James Kynge: «A finales de siglo dieciocho y comienzos del diecinueve, China perdió la ventaja tecnológica que había mantenido por milenios». vi

La mayor productividad manufacturera derivada de los cambios tecnológicos que se vivían en Europa es fácil de comprender, lo que no lo es tanto es como naciones como el Reino Unido o Francia pudieron imponerse por sobre gigantes como China e India

En su obra citada , Ferguson explica como gracias a la desunión reinante en la India, Gran Bretaña pudo conquistar desde adentro a un país veinte veces mayor en población. Sin embargo, una nación cohesionada como lo era China bajo la eficiente dinastía Qing, pudo también ser doblegada (sí bien no conquistada), gracias al mayor poder de fuego de las naciones occidentales. Valga recordar, en tal sentido, las guerras del opio (1839-1842 y 1856-1858) o la invasión anglo-francesa que ocupó Beijing en 1860.

Para 1900 China e India sólo representaban ya el 7,9 por ciento de la producción manufacturera mundial. vii La desindustralización impuesta por las metrópolis coloniales occidentales, a través de tratados comerciales coercitivos e inequitativos, sería la causa de ello. India, la mayor potencia textil y algodonera de finales del XVIII, se verá obligada a importar la casi totalidad de sus requerimientos en productos textiles para finales del XIX.

En ambos casos los costos humanos serían gigantescos. Ferguson enumera las hambrunas sucesivas y devastadoras que habría de sufrir la India, mientras los ingleses se enriquecían a manos llenas con un comercio desigual. En el caso de China, a los costos económicos y humanos se agregaría la imposición del consumo de opio que impondría un proceso de degeneración social de la mayor significación.

Para China e India, sin embargo, pareciera haber llegado la hora de la revancha. Desde hace tres décadas China crece a una tasa anual del 10 por ciento, mientras que desde mediados de los noventa India lo hace a una rata del 8 por ciento.

De mantenerse estos niveles, según estimaciones de Goldman Sachs, para 2035 China sobrepasará a Estados Unidos como primera potencia económica e India sobrepasará a Japón asumiendo el tercer lugar.viii The Economist, es aún más optimista en cuanto a los tiempos. Para esta publicación, antes del 2020 el PIB chino habrá superado ya al estadounidense.ix Desde luego, la crisis se hace sentir actualmente sobre Chiindia como lo hace sobre el resto del mundo.

Según señala Anthony Giddens: «China e India han hecho grandes inversiones en tecnología, especialmente en las tecnologías de la información y las comunicaciones y cada una de ellas está produciendo cuatro millones de graduados al año».x

Una sola cosa pareciera cierta: el siglo XXI corresponderá a Chiindia. De mantenerse las tendencias, el dominio económico occidental podría terminar representando un breve paréntesis en la historia milenaria de la humanidad.

Así como el declive de ambos países resultó directamente proporcional a su claudicación ante los patrones de las potencias coloniales, su renacimiento ha dependido en importante medida de la reafirmación de sus identidades.

i Ver Golub, Philip S., » Quand la Chine et L’Inde dominaent le monde», Maniere de Voir, febrero-marzo, 2006.

ii Citado por Golup, Philip S., Idem.

iii Empire, How Britain Made the Modern World, London, Penguin Books, 2004, p. 27.

iv Ver Golup, Philip S., Op. cit.

v Ver «Reaching for a renaissance», The Economist , 31 de marzo, 2007.

vi China Shakes the World , London, Phoenix, 2006, p. 37.

vii Citado por Golup, Philip S., Op. cit.

 

viii Le Monde: Dossiers et Documents, octubre, 2006.

ix «Economics: Making Sense of Modern Economy», London, 2006.

x Europe in the Global Age , London, Polity, p.4.