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Deconstruyendo a Blair

Fuentes:

Traducido del inglés para Rebelión y Tlaxcala por Germán Leyens

En Washington, hace unos pocos días, Tony Blair terminó por reconocer que la guerra de Iraq había «dividido al mundo.» Ahora bien, se impone una objeción sobre el uso del término ‘guerra’. Para utilizar las memorables palabras de David Icke, esta ‘guerra’ fue el equivalente de colocar a tu abuela en el ring de box con Mike Tyson. Ese conflicto desigual tampoco dividió al mundo. Por un lado estuvo el Eje de la Idiotez (más participantes menores que pudieron ser sobornados o embaucados para que suministraran soldados) y por el otro el resto del mundo. Por cierto, numerosos ciudadanos de Gran Bretaña y USA se opusieron a ese grotesco estallido de violencia estatal, una cantidad sorprendente si se considera la capacidad de moldeo de mentes de los medios de comunicación de masas modernos.

Son pocos, y somos muchos, aunque hay que reconocer que a menudo no da la impresión de que sea así.

Dije violencia estatal – pero ¿No sería más correcto hablar de terrorismo? Blair sólo aplica esta última palabra a incidentes (en su mayor parte amañados, a propósito) que supuestamente apuntan contra el imperio anglo-usamericano-sionista. Ante el crecimiento en su mayor parte artificial del terrorismo sucedáneo, el remedio aparente es la «aplicación universal de valores globales.» Ah, ya vemos por donde va la cosa – ¿Hablamos de discotecas, Kentucky Fried Chicken y Coca-Cola en La Meca y Medina? ¡No les faltan ideas para que disfrutes! Aunque no sea un verdadero placer, más bien una distracción melancólica en el páramo comercial que ha cortado en tiras la verdadera cultura europea.

Pero, claro, los ‘valores globales’ conducen inevitablemente a una ‘agenda global’. Nos dicen que ya se ha llegad a acuerdo sobre esta ‘agenda global’. ¡Qué sorpresa! La pregunta importante es: ¿quién decide sobre esta agenda global? Lo más probable es que no sea Tony, que no ha tenido una idea original desde que Gideon Meir le presentó a Michael Levy en 1994. A propósito, esta agenda global prefabricada es una burla de todas las referencias pro-forma a la ‘libertad’ y la ‘democracia’.

¿Pero qué suerte de democracia tenemos: http://observer.guardian.co.uk/comment/story/0,,1784694,00.html? Como dice el autor, es una mezcla perniciosa del gran dinero y de entrometidos que ahora gobiernan a la vieja Albión de William Blake. A diferencia de la antigua URSS, no existe un cimiento de seguridad para compensar la falta de libertad. El Servicio Nacional de Salud de Gran Bretaña es furtivamente desmantelado poco a poco y apenas existe en ciertas áreas de tratamiento – una simple tapadura cuesta ahora unos 75 dólares. USA, por supuesto, no tiene ningún sistema de salud que perder: la ‘biopsia por billetera’ ha sido la norma desde hace tiempo. Pero, ¡ay, por Dios!, el antiguo Iraq – antes de que soltaran a los demonios para aniquilar a toda una sociedad – tenía un servicio público de salud bastante adecuado.

«La globalización engendra la interdependencia. La interdependencia engendra la necesidad de un sistema de valores comunes para que funcione.» Aquí el líder del partido falsamente laborista comienza a repetir pedacitos de las cadencias aburridas del Antiguo Testamento. ¡Sin duda es para que nos vayamos acostumbrando al material bíblico más, digamos, interesante, que nos espera – como ser el Apocalipsis!

Pero el principal énfasis del discurso del gran charlatán fue sobre un cierto nuevo concepto llamado prevención progresiva. Ahora bien, ese útil eufemismo reemplaza una realidad que es presumiblemente bastante desagradable. Esa prevención progresiva debe parecerse al ‘aporreo’ de la Cosa Nostra, pero a una escala masiva y global. ¡En lugar de revólveres, cachiporras y zapatos de cemento, bombas termobáricas y misiles crucero!

El consiglieri Blair del Nuevo Orden Mundial tiene una buena historia de labia amenazante, un poco como una versión amanerada de George Sanders. Consideremos su escalofriante referencia a una «estrategia mucho más concentrada y concertada en toda la región.» Traducida a un lenguaje apropiado – en contraste con el discurso de propaganda globalista – ¿significa que las matanzas de Haditha también se extenderán a Siria e Irán? Hay que ver más allá de la ilusión. Más allá del podio y de los trajes de Armani, la sangre en las arenas del desierto, y los minaretes marcados por las balas de los M-16.

Por cierto, Blair declaró explícitamente en su discurso que: «No creo que nosotros no estaremos seguros a menos que Irán cambie.» Como cuando Tonto le pregunta al Ranchero Solitario: «¿Qué es todo esto, carapálida?», tenemos derecho a preguntar, quiénes son esos ‘nosotros’. Ciertamente no los miles de trabajadores de la industria automovilística que han sido despedidos en Gran Bretaña, o los 2,8 millones de usamericanos que están actualmente en la cárcel. Ese ‘nosotros’ es la elite globalista, que ha patrocinado, controlado y mantenido en gran parte a Blair durante toda su carrera. No es sorprendente que tenga que complacerlos con un discurso que contradice directamente la realidad.

GUERRA ES PAZ
LIBERTAD ES ESCLAVITUD
IGNORANCIA ES FUERZA
¡BLAIR HA HABLADO!

Fuente:

Germán Leyens es miembro de los colectivos de Rebelión y Tlaxcala (www.tlaxcala.es), la red de traductores por la diversidad lingüística. Esta traducción es copyleft.