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Elecciones Políticas 2026 en Perú

El cambio es nuestra opción

Fuentes: Rebelión

La derecha dirige la política estatal al abismo y eso se demuestra en el debate presidencial (23-25 de marzo) el tema central del debate era sobre la criminalidad y la corrupción, y terminó en acusaciones de toda índole de las que nadie se salvó, todos tienen las manos enlodadas en la corrupción, donde primó el insulto, la jerga lumpen, no se distingue un discurso de izquierda con uno de derecha, es más de lo mismo, todo un carnaval de improvisación, que tiene por objetivo restar importancia al planteamiento de las reformas profundas del Estado, el candidato de cualquier tinte político se mantiene fiel por la senda del continuismo con un toque de comicidad y complicidad ante la corrupción y criminalidad.  

El panorama de cambio es casi incierto en el Perú con la fauna de candidatos, la cultura de la corrupción se mantendrá ante nuestros ojos, dependerá de la “conciencia cívica” de la ciudadanía de coger las riendas de su destino y asumir una filosofía de cambio. Debemos de entender que el liberalismo está en crisis no sólo en Perú, sino a nivel mundial, es necesario un proyecto político de cambio, y eso no depende de una individualidad, sino de la convicción de las grandes mayorías: Sucumbimos en la corrupción o vamos por un modelo político que opte por el desarrollo de la sociedad con igualdad de derechos y justicia social.  

Justamente, el 93% de la ciudadanía “cree que el sistema político debe cambiar”, mientras que “18% de peruanos está satisfecho con el funcionamiento de la democracia”, se trata del “Barómetro de las Américas en Perú,” publicado en RPP., 28 de marzo del 2026, por Luis Rodriguez J. Significa que, la población no sólo busca un candidato nuevo, sino un proyecto político que establezca con certeza reformas muy profundas y no meros parches con políticas clientelistas o con programas sociales de mera ayuda, la población se orienta por un cambio profundo, porque no hay calidad de vida, y sobre todo no hay justicia social. Veamos lo que establece el texto de “Barómetro de las Américas en Perú”: 

Según el Barómetro de las Américas en Perú, encuesta aplicada entre octubre y diciembre del año pasado, 8 de cada 10 peruanos creen que más de la mitad o todos los políticos están involucrados en corrupción.

Además, el 66% de encuestados considera que el sistema político peruano “necesita cambios mayores”, mientras que el 27% cree que “necesita reformarse completamente”. En suma, el 93% cree que el sistema político debe cambiar. Esto se vincula con el grado de desconfianza que tienen los peruanos en sus representantes políticos. El estudio indica que el 82% considera que todos o más de la mitad de los políticos están implicados en actos de corrupción y el 76% cree que todos o más de la mitad de los políticos “reciben dinero de grupos criminales, incluyendo pandillas o bandas”.

La tarea de la ciudadanía no es sólo informarse de cómo votar, sino asumir la tarea de organizarse. A la falta de organización social la consecuencia es la fauna de candidatos que engordan, ese es el retrato de todos los gobernantes, hasta sus familiares ingresan de candidatos en diversas listas, como si el partido fuese un club de amigos o familiares con el objetivo de solucionar sus carencias económicas, así, la política es manoseada por la viveza criolla, amparándose en políticas de terror y diversos psicosociales, gesta a un sujeto con un individualismo profundo paralizado por el miedo. La organización ciudadana representa la fuerza, y la dirección política dirige a la ciudadanía hacia una sociedad solidaria con justicia social y la desaparición definitiva del terror que fueron incubadas en el pensamiento de las masas populares. Sólo así, se da el salto cualitativo a la “consciencia cívica” de la población. Eso surge como reacción ante el hartazgo de la corrupción y por un profundo amor a la patria.

Los candidatos en el debate demostraron no tener un programa serio, real, han preferido abogar por el continuismo, reducido en un mensaje nada comprensible, fíjense, ninguno de los candidatos hace mítines con una mayoría aplastante, no tienen aceptación en la ciudadanía, porque se hallan a espaldas de las grandes mayorías o viven entre paredes. El Perú arde por la corrupción, criminalidad, además se suma la crisis económica, el aumento de precio del combustible produce incremento del costo en los alimentos, más todavía, la gran mayoría de los sectores sociales en este mes de marzo hicieron sus huelgas y otras luchas sociales se mantienen latentes, mientras los candidatos burlándose del pueblo con promesas nada reales, todo es bla, bla, bla, maquillada por obra y gracia de las encuestadoras, donde se establece el orden de los candidatos, que choca con la verdadera realidad.

El Fuji Congreso, nadie se salva, nadie estaba dispuesto a renunciar a ser congresista y forzar un adelanto de elecciones, cuando las grandes mayorías lo exigían, prefirieron quedarse y estar con los bolsillos llenos y la panza henchida, además, nunca esclarecieron a la ciudadanía la diferencia entre izquierda y terrorismo, un psicosocial efectivo que usa la derecha para neutralizar a las masas populares en sus luchas sociales, ahora aparecen de candidatos y con disfraz, uno con sombrero se reclama ser heredero de la democracia cuando estuvo con la derecha, otro con casco, ah y otro con poncho o camisa roja. Y… ¿La derecha alguna vez gobernó en favor del pueblo? Recordemos las medidas económicas y laborales que estrangularon al pueblo, los jueces sin rostro, la compraventa de honores que se produjo en la época del dictador de Fujimori y Montesinos, hasta ahora no se resuelve el desempleo, la inseguridad que agobia a las grandes mayorías, la minería ilegal, etc., así, Keiko aparece sólo con su portátil de unos cuantos, López Aliaga se hace llamar porki, debe tener un buen espejo que se observa como un cerdo, también aparece con su portátil de unos cuantos gritando a sus oídos, ¡oh, sorpresa! Aparecen en la platea dorada de las encuestas; Jorge Nieto montesinos, no sólo tenía vínculos con Villarán, en los años ’80 fundó el partido Trinchera Roja, profundizó más la división de la izquierda de esa época, para luego irse a trabajar en los ’90 junto al gobierno del dictador de Fujimori y ahora aparece como el adalid de la democracia, en el debate al enfrentarse a Fujimori, sólo atinó a decir con tibieza: “Ud. Señora ha hecho mucho daño”, y Keiko lo miraba sonriendo y tranquila, ¡oh, sorpresa! Ahora, aparece en el tercer lugar en las encuestas junto al cómico que lo único que hace es dedicarse a hacer imitaciones. Cesar Acuña no sabe debatir, parecía un niño castigado, no supo cómo argumentar cuando su opositor, el candidato Fernando Olivera en su cara le señaló por sus vínculos con la corrupción, y de la manipulación de los estudiantes y trabajadores de la Universidad César Vallejo en favor de su campaña, Acuña se hallaba atónito no dijo absolutamente nada para desmentir o defenderse. Grozo fue embestido en el debate, se veía su rostro colorado de vergüenza, antes de subir al escenario del debate su amigo Villaverde en los medios de comunicación lo hizo bailar con sus versiones sobre su amistad. Tanto Acuña y Grozo volvieron al sótano de las encuestas de donde nunca debieron de haber salido. Espa parecía un figurín, sonreía y sonreía y nada más. Belmont contaba sus anécdotas. El resto de los candidatos desconocidos, un total de 37 candidatos (en el artículo titulado: “Elecciones Políticas 2026: ¿A quién elegir?” cometí un lapsus grafía, puse 32 candidatos, cuando en realidad son 37 candidatos), ninguno fue un ganador en el debate, al contrario, se destaparon ante el pueblo tal como son, claro, se trata de las elecciones al estilo de la derecha peruana declarada como una fiesta o circo electoral.  

La ciudadanía no tiene opción: Vamos por el continuismo o por el cambio.  Nuestra única opción es el VOTO VICIADO, nuevas elecciones con nuevos candidatos, todos vayamos a las urnas, hagamos sentir nuestra voz de protesta y no seamos cómplices de la improvisación y de la corrupción, nuestra patria reclama nuestra unidad. 

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.