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Grecia hacia la insolvencia

Fuentes: Russeurope

Traducido por Carmen García Flores

Las noticias que llegan de Grecia son cada día más trágicas. Si hiciera falta un ejemplo del fracaso de las políticas de austeridad este país sería uno brillante. Pero este país no es un «ejemplo». Es un país formado por 10 millones de personas que sufren sin ninguna esperanza de auxilio. Grecia está en un callejón sin salida, al final del cual no hay más que la carencia de lo que queda de la deuda, una parte que ya ha sido reestructurada en unas condiciones que han hecho que tome la apariencia de una carencia ordenada. Está claro que de aquí al mes de junio, Grecia será de nuevo insolvente.

El último acuerdo firmado el pasado otoño entre el gobierno y la Troika, es decir, el FMI, el BCE y la Unión Europea, preveía que los intereses de la deuda griega se pagarían con préstamos de la susodicha Troika a cargo de que el gobierno desbloqueara un excedente en las cuentas corrientes del Presupuesto (lo que se llama un excedente primario). Ahora bien, este objetivo se aleja cada vez más. Los ingresos por el IVA y a los impuestos de las importaciones disminuyeron en un 8,7% en el segundo trimestre de 2012 y el 10% en el tercer trimestre. Los impuestos sobre la renta y la propiedad que habían experimentado un fuerte aumento durante el segundo trimestre de 2012 (+29%) han visto su ritmo anual de crecimiento caer en el tercer trimestre (+10%). Las primeras indicaciones sobre el cuarto trimestre de 2012 y sobre todo las del mes de enero de 2013 muestran que estos ingresos experimentaban también una bajada absoluta. En el mes de enero faltaban en el presupuesto 246 millones de euros para mantener el equilibrio. Entonces, el gobierno decidió reducir autoritariamente los gastos del mismo montante provocando así un mecanismo que no cabe duda de que provocará una catástrofe.

Gráfico 1


Una parte de este movimiento se explica muy bien por la degradación continua de la actividad económica del país. La producción (en el sentido del PIB de los precios corrientes, pues esto es lo que sirve de base para la fiscalidad) fue durante el tercer trimestre de 2012 sólo de 51.700 millones de euros contra los 55.700 millones de euros durante el mismo periodo de 2011, es decir que se observa un descenso del 7,1%. Los resultados del cuarto trimestre, que acaban de ser publicados, son aún peores. La producción ha caído a 47.200 millones de euros, o sea hay un descenso del 7.3% en comparación con las cifras del mismo periodo de 2011.

 

La evolución de las cifras de la producción muestran una reducción más fiable que lo que se ha constatado con los impuestos. El derrumbamiento de la producción no es pues la única causa de este fenómeno. Lo que a partir de ahora es la causa, es la ruptura de la disciplina fiscal, tanto por parte de las empresas como por parte de las familias. Desde este punto de vista, los testimonios se multiplican en la puesta en marcha de una economía paralela, de una economía de supervivencia, fuera del euro y por tanto de la posibilidad para el gobierno de elevar los impuestos, como muestra el blog del antropólogo griego Panagiotis Grirgoriou y también como dan testimonio de ello cada vez más los periódicos. Grecia ha entrado en la segunda fase de la política de «superausteridad», en la que los agentes económicos, ya se trate de empresas o de familias, huyen masivamente de la economía oficial y dejan de pagar impuestos. Este fenómeno ya se observó en Rusia durante el período de 1995 a 1998. El gobierno había intentado reaccionar recortando salvajemente en sus gastos y no pagando lo que tenía que pagar (por ejemplo los salarios del personal de la sanidad y los profesores así como los mandos del estado en las empresas). El resultado fue, además del agravamiento de la crisis, la que las empresas que no eran más pagadas por el Estado, dejaron por completo de pagar sus impuestos. La política de «superausteridad» tiene como resultado reproducir el déficit presupuestario contra el cual se suponía que luchaba. Esto es precisamente lo que está sucediendo en Grecia hoy en día. El déficit del mes de enero de 2013 ha sido de 246 millones. Debería ampliarse en los meses siguientes para esperar entre 500 millones y mil millones por mes. El gobierno procederá con nuevos golpes presupuestarios que provocarán a la vez un agravamiento de la crisis económica y una aceleración del movimiento de huida fuera de la circulación monetaria del euro, lo que ha hecho que hasta ahora el gobierno sea insolvente.

En esta trágica situación, el comercio exterior no puede aportar ningún alivio. El déficit que queda es importante, y si se reduce es ante todo debido al hundimiento de las importaciones y no al resultado de una subida de la exportación. Esto es, por otro lado, comprensible. Grecia exporta productos agrícolas, pero también productos industriales (la reparación naval) esencialmente hacia los países de las Balcanes y de Oriente Medio. Lo que implica que una parte importante de sus exportaciones pertenecen a la zona del dólar. El alza del euro a partir del año 2003 ha matado las exportaciones de Grecia.

Monto de las importaciones y exportaciones en millones de euros

Noviembre

Importaciones

2010*

2011*

2012*

2011/2010

2012/2011

I. UE

2.040,1

1.890,1

1.774,1

-7,4

-6,1

II. Resto del mundo

1.040,5

762,1

647,8

-26,8

-15,0

Total

3.080,6

2.652,2

2.421,9

-13,9

-8,7

           

Noviembre

Exportaciones

2010*

2011*

2012*

2011/2010

2012/2011

I. UE

872,3

899,3

910,7

3,1

1,3

II. Resto del mundo

595,5

609,6

622,2

2,4

2,1

Total

1.467,8

1.508,9

1.532,9

2,8

1,6

Fuente: HELSTAT, Transacciones comerciales de Grecia, 25 de enero 2013, El Pireo

Grecia se encuentra pues en la trayectoria que conduce a una depresión de su economía a corto plazo. La caída de las inversiones y de las importaciones de equipamiento industrial va a provocar rápidamente un deterioro de las herramientas industriales. La economía va a desembocar en una depresión y los ingresos del gobierno van a ir disminuyendo de mes en mes. La reacción del gobierno es previsible. Va a seguir recortando en el gasto, provocando en realidad nuevas caídas de ingresos fiscales. El círculo vicioso austeridad – deterioro de la actividad – caída de los ingresos fiscales – nueva austeridad – nuevo deterioro de la actividad – nueva caída de los ingresos fiscales va a continuar mes tras mes. Solo un choque político, un derrocamiento del gobierno, como sucedió en Rusia por la crisis financiera, sería capaz de terminar con esta espiral infernal. No hay porqué temerlo sino más bien al contrario esperarlo.


Jacques Sapir se diplomó en el IEPP en el año 1976. Su doctorado versa sobre la organización del trabajo en Rusia en el periodo de 1920 a 1940 (EHHES 1980). Obtuvo otro Doctorado de Estado en economía dedicado a los ciclos de inversiones en la economía soviética (París 1986). Ha enseñado Macroeconomía y Economía financiera en la Universidad de París-X Nanterre de 1982 a 1990 y en el ENSAE (1989-1996) antes de ingresar en la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales en 1990. Es Director de Estudios desde 1996 y dirige el Centro de Estudios de Modos de Industrialización (CEMI-EHESS). Ha sido también profesor en Rusia en el Instituto Superior de Economía (1993-2000) y en la Escuela de Economía de Moscú desde 2005.

Dirige el grupo de investigación IRSES en la FMSH y coorganiza con el Instituto de Previsión de Economía Nacional (IPEN-ASR) el seminario franco-ruso sobre los problemas financieros y monetarios del desarrollo de Rusia.

Fuente: http://russeurope.hypotheses.org/877