«Como pueblo, en nuestro desenvolvimiento, en nuestro combate por sobrevivir, nos encontramos con fenómenos como el extractivismo que confrontan directamente con nosotros. Las hidroeléctricas, forestales, la minería de ‘tierras raras’, son los intereses y capitales que nos arrebatan nuestro territorio. Y nosotros nos levantamos en contra de esas industrias que se contraponen a nuestra cosmovisión y espiritualidad. Esas contradicciones irreconciliables nos han llevado hasta la situación actual.»