La resistencia a Trump se está organizando en Bogotá, en el encuentro de emergencia de Progresistas Internacionales.
“No recuerdo un momento en el que Colombia haya sido amenazada de una forma tan directa. Esto exige unidad nacional y defensa de la soberanía”, afirmó el vicecanciller colombiano Mauricio Jaramillo, el pasado 5 de enero de 2026.
Luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, señalara que “le suena bien” lanzar una operación militar en Colombia, el vicecanciller, Mauricio Jaramillo, enfatizó que “estas amenazas de un Estado a otro, son una violación a la carta de San Francisco”.
Horas después de que Gustavo Petro y Donald Trump, presidentes de Colombia y Estados Unidos, respectivamente, se pusieran en contacto telefónico, el mandatario colombiano concedió una entrevista a El País, y admitió que se sentía preocupado por las constantes advertencias que hizo Trump sobre la intervención militar en Colombia.
“Creo que la amenaza se congeló, pero puedo equivocarme. No supimos qué acción militar se planificaba, solo que había una en curso. Trump me dijo en la llamada que estaba pensando en hacer cosas malas en Colombia. El mensaje era que estaban preparando algo ya, planificándolo, una operación militar”, enfatizo Petro, agregando que “Nicolás Maduro o cualquier presidente en el mundo puede ser extraído si no concuerda con ciertos intereses”.
En otra entrevista a Ione Wells, corresponsal de BBC News en Sudamérica, del día 9 enero 2026, Petro ha subrayado: “Sí creo que es una amenaza real con la perspectiva de que pueda retirarla, pero depende de las conversaciones siguientes. Colombia ha recibido violencia militar desde EE.UU. La última vez fue a principios del siglo XX. Por eso Panamá hoy no es parte de Colombia.
Colombia ha perdido territorio muchas veces, así que no pensemos que se habla por hablar y menos Trump”.
“El presidente Trump y el presidente Petro tienen conversaciones muy productivas, pero estamos preocupados por la falta de estabilidad, por la violencia, por el cultivo de estupefacientes y el tráfico de drogas. La administración Petro y el enfoque de la administración Petro con algunos grupos puede generar muchas preocupaciones y plantea también dudas sobre la impunidad para el terrorismo y otros crímenes graves”, aseguró Jennifer Locetta, representante de Estados Unidos en el Consejo de Seguridad de la ONU, del pasado viernes 23 de enero.
Luego del cruce de palabras de grueso calibre entre los presidentes de Colombia, Gustavo Petro, y de Estados Unidos, Donald Trump —en el que el mandatario norteamericano calificó al jefe de Estado suramericano de “matón y hombre malo”, el día 23 de octubre de 2025, Petro recibió la solidaridad de la vicepresidenta de la Asamblea Nacional (parlamento) de Francia, Clémence Guetté.
“Estados Unidos amenaza ahora con invadir Colombia (Les États-Unis menacent maintenant d’envahir la Colombie)”, inicia el mensaje en las redes sociales de la política gala.
Más adelante, Guetté precisó: “Trump es la versión más violenta y grosera de siglos de agresiones, golpes de Estado y amenazas contra los países de América Latina (Trump est la version la plus violente et grossière de siècles d’agressions, de coups d’état, et de menaces contre les pays d’Amérique latine)”.
Al final, la dirigente política francesa expresó: “Francia debería apoyar la independencia y la seguridad de los pueblos amenazados por los apetitos de los tiranos y las multinacionales. Solidaridad internacional (La France devrait se tenir aux côtés de l’indépendance et de la sécurité des peuples menacés par les appétits des tyrans et des multinationales. Solidarité internationale)“.
De igual forma y seguido al mensaje de Guetté, Petro también dejó ver en su cuenta de X el apoyo que recibió por parte del político francés de izquierda, Jean-Luc Mélenchon.
“Donald Trump, amenaza ahora a Colombia tras Venezuela con el mismo pretexto del narcotráfico (Donald Trump, menace à présent la Colombie après le Venezuela sous le même prétexte du narcotrafic)”, inicia el mensaje del hombre que lideró el Nuevo Frente Popular (una coalición compuesta por el Partido Socialista, Los Ecologistas y el Partido Comunista Francés o La Francia Insumisa (La France Insoumise, LFI), que sorprendió en las elecciones del 8 de julio de 2024, imponiéndose a la extrema derecha en las elecciones parlamentarias de Francia.
«Las amenazas directas contra el presidente Gustavo Petro solo tienen un sentido: castigar su firme y avanzada postura contra el genocidio en Gaza (Les menaces directes contre le Président Gustavo Petro n’ont qu’un sens : punir son engagement ferme et avancé contre le génocide à Gaza)”, concluyó Mélenchon.
Entrevista a la lideresa indígena y senadora Aida Quilcue
Yo he logrado entrevistar la lideresa indígena del CRIC-Cauca y actual senadora de la Republica, Aida Quilcue, para profundizar esta resistencia popular en contra de las amenazas de EE.UU.
Pregunta: “Todas las noches me quedo indignado con lo que pasó en Venezuela; es una falta de respeto a la integridad de un país”, dijo el presidente Lula en un reciente Encuentro Nacional con 3000 campesinos/as del movimiento Sin Tierra MST de Brasil. ¿Que opina al respecto sobre la invasión de Estados Unidos a Venezuela?
Respuesta: La paz no puede ser un discurso de escenario y una orden de ataque en la sombra.
Cuando se disfraza la agresión militar con el lenguaje de la “liberación”, quienes terminan convertidos en cementerios son los pueblos.
Como advirtió Eduardo Galeano, con una vigencia intacta: “Cada vez que Estados Unidos ‘salva’ a un pueblo, lo deja convertido en un manicomio o en un cementerio.”
Los bombardeos y acciones de agresión contra Venezuela son una amenaza para toda América Latina, donde la soberanía está en riesgo bajo la lógica de la injerencia externa y la disputa por el petróleo.
No es liberación, es militarismo. No es democracia, es intimidación. Y América Latina no es botín de guerra.
¿Cómo interpreta las amenazas de Trump en contra del presidente Petro?
Las amenazas y señalamientos de Donald Trump contra el presidente Gustavo Petro son inaceptables y marcan un precedente gravísimo para nuestra democracia.
El pueblo colombiano eligió a su gobernante en las urnas, de forma legítima y soberana. Lo que hoy está pasando no es un debate político: es una agresión contra nuestra democracia y nuestra independencia nacional. En el gobierno del presidente Petro, el Congreso y las cortes han actuado con autonomía e independencia. Celebrar o apoyar la idea de una intervención extranjera es traicionar la Constitución.
Defender a Petro hoy es defender el mandato popular, la soberanía y la dignidad de Colombia.
El pasado 7 enero se han organizado muchas movilizaciones desde la central Plaza Bolivar hasta muchas regiones periféricas de Colombia. Senadora Aida, ¡es un mensaje contundente de poder popular?
El pueblo colombiano salió a las calles con DIGNIDAD en defensa de la soberanía, la verdad y la democracia. Miles alzaron su voz para decir que Colombia se respeta, que nuestra autonomía no se negocia y que la paz se construye sin injerencias ni amenazas externas.
Hoy la fuerza estuvo en la gente, en los barrios, en las plazas, en la diversidad que nos une como país.
Cuando el pueblo camina, la historia cambia de rumbo”, concluyo la Senadora Aida Quilcue.
El presidente Petro encabezó la reunión “Emergencia en Nuestra América”, un encuentro con representantes políticos y sociales de Estados Unidos, Europa y América Latina.
El presidente Gustavo Petro encabezó este sábado 24 de enero, en la Casa de Nariño la reunión de trabajo “Emergencia en Nuestra América”, un encuentro orientado al fortalecimiento de la cooperación internacional y a la articulación de una agenda política común frente a los principales desafíos regionales, según informó la Presidencia de la República en un comunicado oficial.
El encuentro reunió a miembros del gabinete colombiano y a representantes políticos, parlamentarios y activistas de Estados Unidos, Francia, España, México, Ecuador y el Reino Unido, en una señal de continuidad del esfuerzo del Gobierno por consolidar alianzas con sectores progresistas internacionales y actores críticos del orden económico y geopolítico actual.
De acuerdo con la Presidencia, la reunión fue liderada directamente por el presidente Petro y contó con la participación del jefe de Despacho Presidencial, José Raúl Moreno; la canciller Rosa Yolanda Villavicencio; la ministra de Agricultura, Martha Carvajalino; la ministra de las Culturas, Yannai Kadamani Fonrodona, y la senadora María José Pizarro, actual jefe de campaña del candidato presidencial Iván Cepeda.
La composición del gabinete presente reflejó el énfasis del Gobierno en articular la política exterior con temas de justicia social, cultura, desarrollo rural y derechos humanos.
Entre los invitados internacionales destacaron figuras de peso del progresismo global, como el exalcalde de Nueva York Bill de Blasio; la vicepresidenta de la Asamblea Nacional de Francia, Clémence Guetté (France Insoumise); el congresista español Gerardo Pisarello; el excanciller ecuatoriano Guillaume Long y el ex candidato presidencial de Ecuador, Andrés Arauz; la parlamentaria británica Zarah Sultana; y el abogado ambientalista estadounidense Steven Donziger, además de activistas como Medea Benjamin, fundadora del movimiento CodePink.
La reunión se enmarca en una serie de encuentros sostenidos por Petro en las últimas semanas con representantes extranjeros, en un momento en el que el Gobierno busca reposicionar a Colombia como un actor activo en los debates sobre democracia, transición energética, desigualdad y gobernanza regional.
Recientemente, el mandatario se ha reunido con delegaciones europeas interesadas en la agenda ambiental y con representantes latinoamericanos para discutir mecanismos de integración y cooperación frente a crisis compartidas, como el narcotráfico, la migración y la fragilidad institucional.
En particular, Petro ha intensificado los contactos con líderes y parlamentarios de izquierda y centroizquierda de Europa y Norteamérica, con quienes ha compartido diagnósticos sobre el impacto del cambio climático, el modelo económico extractivista y las tensiones derivadas del actual sistema financiero internacional.
Estos acercamientos han coincidido con su discurso en foros multilaterales, donde ha insistido en la necesidad de una “respuesta continental” ante lo que ha denominado una crisis civilizatoria.
Bogotá lanza “Nuestra América”, una nueva alianza hemisférica en defensa de la soberanía y la paz
Bogotá fue el epicentro de una señal política de alcance continental. Delegaciones de veinte países se dieron cita en la capital colombiana para la convocatoria hemisférica de emergencia Nuestra América, un encuentro que culminó con la adopción de la Declaración de San Carlos y el lanzamiento de una nueva iniciativa regional orientada a coordinar la defensa de la soberanía, la democracia y la paz en las Américas, en un contexto de crecientes tensiones geopolíticas.
A lo largo de dos días de debates (24-25 de enero de 2026), que combinaron reuniones reservadas y espacios abiertos al público, ministros, legisladores, diplomáticos, dirigentes sindicales y representantes de movimientos sociales construyeron un diagnóstico compartido sobre la coyuntura internacional y avanzaron en una estrategia común para enfrentarla. El consenso alcanzado parte de una premisa central: el futuro del continente debe ser definido por sus propios pueblos, sin injerencias externas ni mecanismos de presión unilateral.
El documento final, conocido como Declaración de San Carlos en referencia al histórico palacio donde se celebró el encuentro, advierte sobre el resurgimiento de una política hemisférica basada en la coerción. Los delegados señalaron que una reinterpretación contemporánea de la Doctrina Monroe, junto con lo que describen como un nuevo “corolario” impulsado desde Washington, se traduce en sanciones económicas, bloqueos financieros, intentos de desestabilización política y una creciente militarización de los conflictos regionales. El texto inscribe esta situación en una larga historia de disputas por la autodeterminación, evocando el legado de líderes como Simón Bolívar, José Martí, Benito Juárez y José de San Martín.
Durante la apertura de la conferencia, la ministra de Relaciones Exteriores de Colombia, Rosa Yolanda Villavicencio, describió un escenario marcado por asesinatos, ataques unilaterales, interferencias electorales, presiones sobre los sistemas judiciales y disputas territoriales, fenómenos que -advirtió- no son episodios aislados, sino parte de una dinámica que atraviesa la historia del continente. Al mismo tiempo, subrayó la capacidad de los pueblos de la región para resistir y organizarse, afirmando que la iniciativa política y la legitimidad histórica se encuentran del lado de quienes defienden la soberanía.
De esas deliberaciones surgió un compromiso de acción coordinada en los principales foros multilaterales, con el objetivo de defender el derecho internacional y resistir las medidas coercitivas unilaterales. Los participantes coincidieron en la necesidad de articular mecanismos regionales para enfrentar las consecuencias de las sanciones y los bloqueos, promover la cooperación humanitaria y rechazar las salidas militarizadas a los conflictos. El acuerdo también incluye la defensa de los derechos de los migrantes latinoamericanos, en particular frente a las políticas de deportación masiva, y el fortalecimiento de las instituciones democráticas, la soberanía energética y alimentaria, la autonomía económica y los procesos de integración regional.
La Declaración de San Carlos concluye con una convocatoria a dar continuidad al proceso mediante una próxima edición de Nuestra América en La Habana, Cuba, acompañada de un llamado a la solidaridad internacional con el pueblo cubano. El texto sostiene que el continente no debe ser gobernado por el miedo ni la fragmentación, sino por la unidad, la soberanía y la paz.
Al cierre del encuentro, David Adler, co-coordinador general de la Internacional Progresista y moderador de la conferencia, afirmó que lo que comenzó como una reunión de emergencia en Bogotá se ha transformado en un proyecto político con proyección histórica. Desde la misma tierra donde Simón Bolívar advirtió que ninguna república puede preservar su libertad en soledad, señaló, los pueblos del hemisferio están optando por la cooperación frente a la fragmentación y por la soberanía frente a la subordinación. En ese sentido, definió el documento final no como un pedido de amparo externo, sino como una declaración de voluntad política: los pueblos de las Américas se defenderán de manera conjunta.
En un escenario internacional marcado por el aumento de las presiones sobre la región, Nuestra América se perfila así no como un evento aislado, sino como un proceso en construcción, concebido para articular gobiernos, movimientos y sociedades en torno a una agenda común. Este horizonte fue abordado también en un intercambio entre los delegados y el presidente colombiano Gustavo Petro, realizado en la Casa de Nariño, que reforzó el carácter estratégico de la iniciativa.
La diversidad de participantes -que incluyó a funcionarios de gobierno, legisladores de América Latina, Europa y Estados Unidos, representantes diplomáticos, dirigentes sindicales y referentes sociales- reflejó la amplitud política y geográfica de una convocatoria que busca consolidarse como un nuevo espacio de coordinación hemisférica con proyección global.
Comentarios finales
La congresista Mafe Carrascal Rojas (Pacto Histórico, relatora de la reforma laboral) ha enfatizado: “participo como delegada y ponente en el encuentro de emergencia Nuestra América. En este espacio quiero retomar una idea que ha señalado el presidente Petro: pensar a la humanidad como un sujeto político.
La solidaridad entre los pueblos no es un eslogan. Es el corazón de las izquierdas: nace del movimiento obrero, campesino e indígena y, desde sus orígenes, tiene un carácter profundamente internacional. No como consigna abstracta, sino como una práctica política concreta”.
La Senadora Clara López Obregón (Pacto Histórico), ha señalado que “el Congreso Panamericano de emergencia se reúne hoy en la sede de la Cancillería, otrora casa del Libertador Simón Bolivar en defensa de la soberanía continental. Este Congreso congrega 80 parlamentarios progresistas toda América, desde Canadá y EE. UU. Y toda América Latina el Caribe. Deliberamos para consensuar un plan de acción política y humanitaria que unifique el sentimiento de nuestros pueblos que exigen colaboración entre iguales y no coerción.
(…) Las sanciones económicas en contra de Venezuela están diseñadas para afectar a los pueblos e indisponerlos con sus gobiernos. Conforme a la Carta de Naciones Unidas, son ilegales cuando no cuentan con la aprobación multilateral de dicha organización internacional. Es mecanismo de desestabilización política por la vía de la coerción económica ilegal”, concluyo Clara López (ex ministra del trabajo en el gobierno de Juan Manuel Santos).
Yo, he logrado entrevistar a la Diputada Clemence Guette (France Insoumise) – vice presidenta de la Asamblea Nacional de Francia, que me ha comentado que“El imperialismo estadounidense es una amenaza para la paz mundial. La resistencia a Trump se está organizando aquí en Bogotá, en el encuentro de emergencia de Progresistas Internacionales”, agregando que “con sus programas sociales y de redistribución, su postura antirracista y su inquebrantable resistencia a los ataques de Trump, Petro encarna la resistencia en América Latina. Seguimos trabajando juntos”.
*Cristiano Morsolin, investigador y trabajador social italiano radicado en Latinoamérica desde 2001, autor de 10 libros en 5 idiomas. Analiza las relaciones entre derechos humanos, movimientos sociales, políticas emancipadoras y la geopolítica de Papa Francisco y de Papa Prevost. Fue recibido por el Papa Francisco en audiencia en Vaticano en octubre de 2017. Co-fundador del Observatorio sobre la Región Andina SELVAS (Milán, 2001), del Observatorio sobre las mafias “Liberande” (promovido por la red LIBERA, Roma, 2007). Es comentarista invitado por los mass-media internacionales: SIR-Servizio Informazioni Religiose (Vaticano), Religión Digital (Madrid), Cipsi (Roma), Vita (Milán), Corporación Latinoamericana Sur (Bogotá), Rebelión (Madrid). último libro: “Nunca Mas Estado Genocida. El boicot europeo en contra de las armas y de las mafias de Colombia” (Ediciones Antropos, 2023, post-faccion del Cardenal Michael Czerny).
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


